Estados Unidos ejecuta una “prueba histórica” de misiles

Los misiles antibuque de largo alcance AGM-158C (LRASM) han sido diseñados para volar de forma combinada y hundir objetivos no especificados.

Daniel García
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Todas las potencias mundiales innovan temporalmente su armamento con el objetivo de no quedarse atrás, y Estados Unidos no iba a ser menos. El ejército estadounidense ha ejecutado el lanzamiento de un ataque con un enjambre de misiles coordinados a modo de ensayo para comprobar el alcance de estas armas. Tal y como han asegurado desde la Marina de EE. UU. y el mayor contratista de defensa aeroespacial, Lockheed Martin, esta demostración es una “prueba histórica”.

Los cuatro misiles que han conformado este “enjambre” pertenecen a la categoría de misiles antibuque de largo alcance AGM-158C (LRASM), diseñados para volar de forma combinada y hundir objetivos no especificados con una letalidad sin precedentes. Desde el Pentágono señalan que su ejército ahora es capaz de asustar las defensas enemigas lanzando estos misiles desde sus aviones de combate.

Además, Lockheed Martin destaca que los misiles cumplieron todos sus objetivos, ejecutando todos sus protocolos autónomos de guía y evasión, atacando y destruyendo todos los objetivos designados como una manada de lobos. Por el momento, tanto la Marina como la compañía, han decidido no dar detalles muy relevantes de la prueba, debido al poder estratégico de este tipo de armamento.

Misiles letales

Los misiles LRASM han sido perfeccionados para destruir objetivos marítimos de alto valor como destructores y portaaviones a una gran distancia. Con varias similitudes respecto al misil aire-superficie AGM-158, este tipo de arma dispone de mejoras adaptadas para batallas navales, entre las que se encuentran la capacidad de ser invisible radar enemigo y los sistemas de defensa.

Desde la US Navy señalan que el LRSAM puede identificar y hundir buques adversarios de forma autónoma con un alto grado de precisión. Todo ello gracias a un sistema de guía combinado con un Sistema de Navegación Inercial (INS) asistido por GPS. Estos misiles están preparados para ser lanzados desde cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornet y el bombardero B-1B Lancer, aunque se espera que también se puedan arrojar desde sus aviones de vigilancia P-8 Poseidón en 2026 y la variante naval del F-35 Lightning II.

La característica más impactante de estos misiles es su “letalidad distribuida”. Esto se debe a que, en vez de lanzar un solo misil para que alcance a un enemigo, si se lanzan en enjambre de estos desde diferentes posiciones, hay una mayor posibilidad de que el ataque tumbe a las defensas rivales.


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