Advierten que hay una alta probabilidad de que La Niña afecte el clima en Estados Unidos
Los científicos proyectan un alto índice de aparición de este fenómeno hacia octubre
El desarrollo de La Niña tiene particular relevancia para los patrones climáticos de América del Norte, afectando principalmente durante el invierno, aunque su influencia se amplifica en el verano y otoño durante la temporada pico de huracanes. “Anticipamos que la temporada de huracanes de la cuenca atlántica de 2024 será extremadamente activa”, proyectaron investigadores de la Universidad Estatal de Colorado.
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Este fenómeno climático es conocido por reducir el cizallamiento del viento sobre el Mar Caribe, favoreciendo la formación y fortalecimiento de huracanes. Además, se espera que las aguas cálidas récord en el Atlántico oriental y los océanos Caribeños potencien esta actividad.
En cuanto a California, la influencia de estos fenómenos climáticos es notable durante el invierno, debido a su impacto en la trayectoria de las tormentas. La transición de un El Niño fuerte a La Niña tiende a resultar en un clima primaveral ligeramente más fresco y húmedo de lo normal en este estado.
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Es fundamental subrayar que la previsibilidad de un próximo El Niño o La Niña suele ser baja en abril; sin embargo, este año se presenta como una excepción. “Es posible que estemos en una situación poco común en la que la previsibilidad sea mayor de lo normal”, señaló L’Heureux. Los modelos climáticos coindicen en la formación de La Niña en los próximos meses, otorgando un mérito adicional a estas proyecciones dada la secuencia histórica que sigue a un El Niño fuerte.
Cabe mencionar que, aunque los patrones de La Niña y El Niño tienden a repetirse, no todas las temporadas son predecibles. Por ejemplo, la débil La Niña del invierno 2022-2023 resultó en una precipitación bien por encima de lo normal y récord de acumulación de nieve en la Sierra Nevada, demostrando las complejidades inherentes a la predicción climática.
La transición de El Niño a La Niña es un recordatorio de la dinámica intrincada del sistema climático global y su impacto directo en los patrones climáticos regionales. Con investigaciones en curso, la ciencia climática sigue desentrañando cómo estos fenómenos afectan de manera variada a diferentes regiones del globo, preparando a las comunidades para los cambios que estos ciclos naturales puedan provocar.


