Aumentaron a nueve los muertos por el desbordamiento de un río en Ciudad de Guatemala
La actual época de lluvias en el país centroamericano, que se inicia en mayo y concluye en noviembre, deja hasta el momento 29 fallecidos, 2,1 millones de afectados, 10.303 evacuados
La crecida del río El Naranjo a causa de las fuertes lluvias del domingo destruyó viviendas en el asentamiento Dios Es Fiel, ubicado debajo de un vidaducto ubicado en el centro de Ciudad de Guatemala.
Las precarias casas de la zona son construidas en su mayoría con láminas de zinc por personas de escasos recursos.
Entre los cuerpos recuperados figuran tres niños y seis adultos, detalló.
Con el nuevo balance, un total de nueve personas siguen desaparecidas por la crecida del río que arrastró árboles, rocas y desechos.
En un principio, el subsecretario de la Conred, Walter Monroy, informó de 19 desaparecidos, pero tras un nuevo recuento se estableció en 18.
De acuerdo con Monroy, la crecida llegó tras un “represamiento” de agua por el desprendimiento de tierra arriba de la cuenca.

Desapareció todo
Esaú González, habitante de la zona afectada de 42 años, trataba de asimilar la tragedia que vive junto a sus vecinos y no sale del asombro por cómo lo perdieron todo por la corriente de agua.
“Fue como un tornado, el río traía fuerza, entonces se pasó llevando varias casitas, lamentablemente se deapareció todo este sector porque se llevó casitas, pertenencias de vecinos, los vecinos desparecieron”, relató a la AFP este guatemalteco que dice tener varios oficios para vivir.
González afirmó que los vecinos están afectados “psicológicamente”, pero la necesidad les empuja a vivir en esas condiciones ante la falta de una “política de viviendas dignas”.
“Acá estamos como en familia (...) nos afecta porque lamentablemente en Guatemala no hay una política habitacional y eso nos tiene acá, pero estamos en familia”, insistió.

González lamentó que la pobreza lleve a cientos de familias a vivir en laderas de barrancos. “La renta está muy alta, los salarios no alcanza para cubrir los gastos de alquiler”, se quejó.
“El río se llevó familias completas, lastimosamente ya sabíamos del riesgo, (pero) por la necesidad estamos acá”, coincidió otro vecino del asentamiento afectado, Marvin Cabrera, un repartidor de comida en motocicleta de 36 años.
La actual época de lluvias en Guatemala, que se inicia en mayo y concluye en noviembre, deja hasta el momento 29 fallecidos, 2,1 millones de afectados, 10.303 evacuados y severos daños en infraestructura.
Miles de ciudadanos de Guatemala, donde el 59% de los 17,7 millones de habitantes viven en la pobreza, se han visto obligados a construir sus hogares precarios en laderas de barrancos, en las márgenes de ríos y zonas inundables.
El déficit habitacional en el país es de unos dos millones de casas, según datos de la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC) y la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (Anacovi).


