"Mi objetivo en el PSG era hacer feliz a Neymar, daba igual cómo"
París, ASDías después de anunciar que la temporada que viene no seguirá entrenando al PSG, The Tactical Room publica una entrevista a Unai Emery en la que repasa su etapa en París y sus momentos más importantes, como la relación con Neymar o la eliminatoria ante el Real Madrid.
Su adaptación al PSG: "En cuanto a la gesticulación, me he controlado más. Mi prioridad era adaptarme al equipo. No hace mucho, un periodista le preguntó a Garitano por qué no llevaba traje durante los partidos y Asier dijo que quería adaptarse al club. Leganés es una ciudad modesta en las afueras de Madrid, y para él el traje no le parecía natural en estas circunstancias. En París, me pasó algo similar. Al llegar a París, tuve que adaptarme al PSG y cumplir con ciertas formalidades. Sigo siendo el mismo, pero con algunos matices en mis relaciones con los jugadores, la dirección, el estadio, los aficionados... Reduje mi expresividad en el banco para adaptarme al PSG".
Los nervios del entrenador: "Lo administro gracias a la experiencia. Recuerdo los cuartos de final de Europa League con el Sevilla. Habíamos ganado al Athletic 1-2 en San Mamés, pero consiguieron darle la vuelta al partido y llegar a la prórroga. Entonces, Susaeta se plantó solo delante del portero y sentí que esa acción decidiría el resultado del partido. Si anotaba, todo había terminado. Al ver la acción, me repetía: "Normalidad, normalidad, normalidad..." porque Susaeta también podía fallar. Y no marcó. ¡No es fácil hacerlo en ciertas circunstancias!".
El talento del vestuario del PSG: "Cuando uno de mis jugadores tiene un golpe de genio, siento cierta normalidad. A veces le he hablado a Neymar de esto. Siempre he tenido la costumbre de preparar los partidos para tener éxito, pero cuando tienes a Neymar, a veces no necesitas mucho más: la estrategia es él. Como entrenador siempre tendía a decirles a mis jugadores qué hacer, pero cuando llegas al PSG te das cuenta de que a menudo son los propios jugadores los que eligen la solución más efectiva. Un día le dije: "Ney, hay situaciones de juego que siempre trabajé antes de los partidos y, en tu caso, te las imaginas por ti mismo". En otra ocasión, le dije: "Todo mi trabajo se reduce a tus golpes de genio".
Los egos: "Lo primero es tener una relación normal a nivel personal. Un entrenador debe tener una relación con un jugador similar a la de un padre con su hijo. A nadie le gusta tener que abroncar a un jugador porque ha hecho algo mal, de igual manera que a un padre no le gusta gritarle a su hijo. Pero, sin embargo, a veces es necesario hacerlo sin perjudicar a la relación personal. Con un hijo es más simple, sabe que después de una reprimenda seguirás siendo su padre queriéndole igual, mientras que un jugador puede decidir marcharse".
"Creo que controlé bien este aspecto. Mi mayor satisfacción es que después de perder contra el Barça el año pasado y contra el Real Madrid este año, el equipo no se hundió. Hace unas semanas, por ejemplo, jugamos un horrible primer tiempo en Saint-Étienne, pero después del descanso, con un jugador menos, reaccionamos bien y logramos empatar. Un miembro del personal me dijo al final del partido: "Unai, hoy los jugadores han demostrado que estaban contigo. Si no fuera el caso, habríamos perdido". Y tenía razón. Si el equipo quería matarme, era el momento de hacerlo, todo estaba en nuestra contra. Pero el equipo reaccionó. Esta es mi principal satisfacción, aunque, por supuesto, es algo muy personal que será poco valorado fuera. Por supuesto, no controlo todo. Las dos eliminaciones en octavos de final lo demuestran. Es difícil controlar todos los factores necesarios para dirigir un equipo grande, y aún necesito mejorar".
"Hace unos meses, un jugador del PSG me dijo: "Este año cambió". Es evidente. No puedo ser el mismo con o sin Neymar. Experimentamos un proceso de adaptación mutua con el jugador, un proceso que todavía está en marcha. No es algo instantáneo. Entrenar a Messi, Cristiano Ronaldo o Neymar no es fácil: son los mejores del mundo y eso pesa mucho. Debemos adaptarnos a ellos. Guardiola en el Manchester City no tiene una figura importante en la que inclinarse, tiene grandes jugadores que, en el momento de la verdad, se convierten en una figura importante. Y cuando fue necesario tomar decisiones radicales, Pep las tomó, por ejemplo, con Deco, Ronaldinho o Ibrahimovic cuando este último tuvo problemas con Messi. Y al hacerlo, evitó problemas serios".
Neymar: "Un día, Jorge Valdano me hizo la siguiente reflexión: "En el Barça, el líder es Messi; en Madrid, es Florentino Pérez; y en el Atlético de Madrid, es Simeone ". Un jugador, un presidente y un entrenador. Cada vez, un perfil de líder diferente. Sé cuándo soy la persona principal en un grupo y cuándo no. Es un proceso que todo entrenador debe vivir e interiorizar, es algo que se aprende con tiempo y experiencia. En cada club debes saber qué papel juegas y qué rol le asignas al resto del grupo. Mi opinión es que en el PSG el líder se llama Neymar. O más exactamente, el líder se llamará Neymar porque se está convirtiendo en uno. Neymar llegó al PSG para ser el líder, para vivir el proceso necesario para convertirse en el número 1 del mundo. En el Manchester City, el líder es Pep. En el PSG, el líder debe ser Neymar".
"Lo primero que hice esta temporada fue definir cuál era la prioridad. Y fue esto: debo hacer feliz a Neymar. Esto es lo primero, tenerlo feliz. No importa cómo. Tuve muchas discusiones con Neymar sobre esto. Algunas no funcionaron, pero otras tuvieron mucho éxito. En una de ellas hablamos durante 45 minutos a corazón abierto. Fue un momento hermoso. Él me escuchó y pude convencerlo de ciertas cosas".
La salida de Neymar del Barcelona: "Por gusto, prefiero el Barça de antes, el de Guardiola, pero el actual también es muy bueno, con el concepto de Luis Enrique que retomó y amplificó Valverde con su 4-4-2. Esta es una de las razones por las que Neymar deja el Barça, porque el juego se dirige completamente hacia Messi y Neymar se ve obligado a trabajar para él".
Presupuesto: "El PSG necesita un tiempo. Al fichar a Neymar y Mbappé, nos presionamos mucho porque ahora somos identificados como un equipo de dinero. De acuerdo, pero el Madrid ha estado haciendo lo mismo durante una década comprando a Cristiano, Bale, Marcelo, Kroos, Modric..."
Partido de ida ante el Madrid: "Para convertirse en un gran equipo, todos tienen que pasar por momentos como estos. El único equipo que no lo necesita, porque ya los pasó hace tiempo, es el Madrid. Este año experimentamos un momento en el que todo pudo cambiar. Fue en el Bernabéu. El Madrid estaba sufriendo, pudimos verlo. Lo hablamos antes del partido: "para que pierdan, deben sufrir". Nuestro objetivo era asegurarnos de que sufriesen y que no saliesen vivos de ese momento, para darles el golpes definitivo cuando estuviesen en más problemas. Tuvimos la oportunidad en la segunda mitad, con el 1-1. En ese momento estaba muy callado, porque la victoria parecía estar en nuestra mano. Y, sin embargo, ya habíamos hablado que teníamos que tener cuidado con el descanso porque el Madrid siempre lo aprovecha para reconstruirse. En este partido, sucedió todo lo que no queríamos. Últimos minutos de la primera parte, penalti y todo se iguala".
Partido de vuelta: "Por supuesto, el partido de vuelta es otra historia porque el Madrid llegó en condiciones muy favorables. Necesitábamos que el partido se volviera loco, pero no lo conseguimos. Tal vez porque alineé jugadores de control, en lugar de jugadores para acelerar el ritmo. Puse jugadores para controlar los momentos de tensión, pero el partido pidió otra cosa. Para este partido contra el Madrid, necesitábamos la locura de partido que jugamos contra el Barça el año pasado: era necesario romperlo todo. Y que en esta locura, el Madrid se asustase. Logramos conseguirlo en el Bernabéu a veces, pero no a la vuelta".
Entrenar a un grande: "Entrenar es muy difícil, y entrenar a jugadores de muy alto nivel aún más. ¿Por qué? Porque poder convencer es fundamental para entrenar. Los jugadores deben creer en ti, ya sea porque tienes un récord, poruqe impones, porque siempre llevas razón... cualquiera que sea la razón, pero deben creer en ti. En los equipos grandes, los jugadores necesitan eso, que el entrenador nunca se equivoque. También es lo que buscan en los equipos pequeños, pero son conscientes de que el margen de error es mayor. Desde fuera parecerá que en un equipo grande podemos permitirnos trabajar menos, pero es todo lo contrario. En equipos como el PSG, ganar es la norma y eso da relevancia a todas tus acciones y palabras".

