Keylor Navas o cuando ser el nuevo Iker Casillas no es suficiente para seguir en el Real Madrid
Madrid, Ecodiario.comPartidos como el que hizo ante el Bayern recuerdan a las actuaciones de Iker.
Su actuación acaparó los titulares del miércoles, los del día de la resaca, pero los ecos de sus intervenciones acabaron ahogados. Sin más recorrido que unas cuantas horas. Pasado el tiempo, el brillo de Keylor Navas ante el Bayern de Múnich se apagó. Apenas una estrella fugaz. Así es la vida del costarricense en el Real Madrid. Nada nuevo bajo el sol.
Porque desde que llegó al Bernabéu, su figura apenas ha sido loada al ritmo de su agigantada contribución a los méritos merengues. Méritos que siempre parecen menores. Todo lo contrario que la sombra de ficharle un sustituto. Ésa es perenne. Nunca cambia. Siempre crece. Temporada tras temporada. Verano tras verano.
Sólo en la plantilla y banquillo encuentra los aliados que ni siquiera tiene en el club. Zidane ha sido su mayor valedor a costa incluso de la confianza de la cúpula directiva. El último ejemplo fue la no contratación el pasado mercado invernal de Kepa Arrizabalaga.
El Madrid quería. Zidane, no. Y en ese pulso ganó el entrenador no sin dejar en la Castellana la sensación de que se estaba haciendo lo incorrecto. Que se debió desatender la opinión del francés para fichar a toda costa a Kepa.
Actuaciones como la del martes han dado la razón al técnico. También se la dieron la campaña pasada, cuando Keylor fue otro de los pilares básicos del doblete que comenzó, de nuevo, con el ex del Levante puesto en duda.
Ese verano, el de 2016 quiso el Madrid completar la operación que no pudo hacer un año antes, cuando, con Benítez en el banquillo, dieron luz verde a la venta de Navas por De Gea. El fichaje se frustró por cosas de la técnica y un año más tarde fue Zidane el que, esta vez sí dijo que Keylor era su portero. Que no quería otro. Y así se respetó su decisión... por poco tiempo.
Ahora el soniquete retornará. Mientras el vestuario sigue dando su apoyo al arquero, manifestando que no hay necesidad de fichar otro guardarredes, el club no deja de deslizar que sí se necesita otro portero para, por ejemplo, posibles lesiones o problemas similares.
Una decisión en la que no parece haber mellado el partidazo frente a los bávaros, al contrario que sí la acrecentaron sus fallos contra Juve o el mismo Bayern en la ida.
Entre tanto, Keylor, a lo suyo. A parar. O a hacer milagros. Porque visto lo visto, su actuación contra los germanos estuvo más cerca de lo beato que de lo deportivo.
Milagros que no se veían por Concha Espina desde Iker Casillas con la diferencia de que al excapitán blanco sí que le sirvieron para frenar durante varias temporadas las tentaciones de darle salida del Madrid. A Keylor por ahora el aura celestial no lo protege.

