Unión Africana: Libia acepta plan para alto al fuego

Trípoli, Agencias
El líder libio Moamar Gadafi aceptó el domingo un "cronograma" propuesto por sus colegas de la Unión Africana, para lograr un alto al fuego con los rebeldes, con quienes los dirigentes regionales conversarán el lunes.

El encuentro con Gadafi se dio horas después de que los ataques aéreos de la OTAN golpearon a los tanques de Gadafi y así ayudaron a los rebeldes libios a hacer retroceder a las tropas del gobierno que avanzaban con rapidez hacia el bastión de la oposición en el este del país.

Los términos del cronograma de la Unión Africana no estaban claros. Se desconocía si Gadafi tendría que retirar sus fuerzas de varias ciudades, como lo han exigido los rebeldes.

"Hemos completado nuestra misión con nuestro líder hermano, y la delegación de nuestro líder hermano ha aceptado el cronograma tal y como lo presentamos", dijo el presidente sudafricano Jacob Zuma, quien viajó a Trípoli con los líderes de Malí y Mauritania, a fin de conversar con Gadafi, cuyo régimen de 40 años ha sido amenazado por un levantamiento que estalló hace casi dos meses.

"Procederemos mañana a reunirnos con la otra parte para hablar con todos y presentar una solución política", dijo Zuma, quien habló en el complejo privado de Gadafi en Trípoli, Bab al-Aziziya. Convocó a la OTAN a poner fin a los ataques, para "dar una oportunidad al cese al fuego".

Los jefes de gobierno fueron recibidos por los partidarios de Gadafi con una alfombra roja en el aeropuerto antes de reunirse con el líder de Libia, quien ha ignorado el alto el fuego que anunció después de que los ataques aéreos occidentales fueron autorizados el mes pasado.

Gadafi goza de un apoyo sustancial de los países de la Unión Africana, una organización que presidió hace dos años y a la que transformó con el dinero del petróleo libio. Así que no es claro que los rebeldes acepten a la UA como un negociador imparcial.

Aunque los rebeldes han mejorado su disciplina y organización, siguen siendo una fuerza mucho menos poderosa que el ejército de Gadafi. Miembros de la comunidad internacional dudan cada vez más que la oposición pueda derrocar a Gadafi, incluso con apoyo aéreo, y algunos consideraban opciones como armar a los combatientes mientras presionan en busca de una solución diplomática.

Un comandante rebelde en el campo de batalla dijo que cuatro ataques aéreos el domingo en gran medida detuvieron los intensos bombardeos de las fuerzas del gobierno en la ciudad oriental de Ajdabiya, una puerta de entrada fundamental hacía Bengasi, la capital de facto de la oposición. El líder de la operación de la OTAN dijo que los ataques aéreos destruyeron 11 tanques cerca Ajdabiya y otros 14 cerca de Misrata, la única ciudad que los rebeldes retienen en la mitad occidental de Libia.

Los combates en Ajdabiya el domingo dejaron un saldo de 23 muertos, 20 de ellos de las fuerzas leales a Gadafi, dijo Mohamed Idris, el supervisor de un hospital de la ciudad. Un total de 38 personas murieron en los combates durante el fin de semana, entre ellos 11 rebeldes y siete civiles, informó Idris.

El principal frente del levantamiento libio se extiende a lo largo de unos 1.000 kilómetros (600 millas) de la carretera costera desde Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia, a Trípoli, la capital, donde se concentra el poder de Gadafi. Los rebeldes han tenido que retroceder en dos avances previos hacia Trípoli, en ambos casos cuando se acercaban a la fortaleza de Gadafi en Sirte.

En los últimos días, las fuerzas de Gadafi han golpeado a los rebeldes, que se han visto obligados a replegarse hacia el este, en su ofensiva más sostenida desde que los ataques aéreos internacionales los hicieron retroceder el mes pasado. Si se hubieran tomado Ajdabiya, habrían tenido un camino despejado hacía el territorio de la oposición, incluida Bengasi, a unos 160 kilómetros (100 millas) de distancia a lo largo de la costa.

"Si él controla Ajdabiya, nos haría sentir inseguros porque se puede mover a cualquier parte del este", dijo el coronel Hamid Hassy, el comandante de los rebeldes en el campo de batalla.

Los ataques aéreos de Occidente, inicialmente bajo el liderazgo de Estados Unidos, comenzaron el 19 de marzo para repeler a las fuerzas de Gadafi precisamente cuando estaban a las puertas de Bengasi.

Hassy dijo que las fuerzas de Gadafi huyeron de Ajdabiya y que a mitad de la tarde habían retrocedido unos 60 kilómetros (unas 40 millas) al oeste de la ciudad. Sin embargo, los bombardeos esporádicos todavía se podían escuchar en la parte oeste de Ajdabiya.

Los pobladores de la asediada ciudad de Misrata, el único reducto rebelde en el oeste del país, dijeron que el domingo continuaban los ataques con artillería, los cuales mataron a una persona e hirieron gravemente a otras dos.

"Nos despertamos a las 7 de la mañana por los disparos de tanques", dijo un doctor que trabajaba en el hospital local y quien habló con la condición de no ser identificado por temor a represalias.

La tercera ciudad más grande de Libia ha sido atacada sin cesar por más de un mes con armas pesadas de las fuerzas de Gadafi, pero los rebeldes se las han arreglado para mantenerla bajo su control.

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