Se amplifican voces contra reelección de autoridades de Federación Boliviana de Fútbol y Liga

La Paz, Abi
Una huelga de hambre que se inicio el miércoles en Cochabamba, en la que participan dirigentes y aficionados, se amplificó el jueves a varios departamentos del país con fuertes voces que piden la renuncia de los actuales dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y de la Liga, que pretenden la reelección el próximo fin de semana.

Carlos Chávez, presidente de la FBF; Mauricio Méndez, presidente de la Liga y Jorge Justiniano, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol (ANF), están acusados de ser los principales culpables del fracaso del fútbol boliviano, que terminó en el penúltimo lugar de las eliminatorias del Mundial Sudáfrica 2010, y de manejar irregularmente millones de dólares.

El ex futbolista y ahora concejal de la Alcaldía de Cochabamba, Julio César Baldivieso, abanderó en esa ciudad la petición de una reestructuración del fútbol boliviano y la renovación de dirigentes, mostrando documentos y varios recortes de periódicos que denuncian irregularidades no aclaradas hasta ahora en la gestión de los tres dirigentes cuestionados.

"El movimiento es en defensa del fútbol boliviano. Ya es hora de que tengamos un cambio importante, Ellos deben renunciar. Sería la salida más digna para ellos que ya han tenido su oportunidad y no han hecho nada por el fútbol", consideró en una entrevista con los medios locales.

Recordó que Méndez está al frente de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano más de 8 años y Chávez más de 2, "en medio de promesas de cambio que nunca se han cumplido".

La medida iniciada en Cochabamba se replicó inmediatamente en otros departamentos, como La Paz, Oruro, Sucre y Tarija, donde grupos de dirigentes y aficionados ingresaron en ayuno voluntario para evitar que se realice el Congreso Ordinario de la FBF, programado para el fin de semana en Tarija y cuyo punto principal es la elección de la nueva directiva.

Baldivieso pidió inclusive la intervención del Gobierno a la FBF, aunque esa situación signifique una dura sanción de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), que prohíbe la intervención estatal en las directivas nacionales.

"Hemos tenido que tomar medidas extremas para recuperar la institucionalidad. Los actuales dirigentes no pueden atrincherarse en esa posición", remarcó por su parte el presidente de la Asociación de Fútbol de La Paz, Wálter Torrico.

Apoyado por varios dirigentes que tomaron una oficina de esa entidad para instalar un piquete de huelga de hambre, Torrico dijo que el fútbol nacional está en emergencia y pidió a los actuales dirigentes a "deponer sus intereses personales".

A su juicio, los culpables de lo que sucede en el fútbol boliviano, en crisis desde hace varias décadas, son muchos, pero en el caso específico de vulnerar los estatutos y la institucionalidad, apuntó a Chávez, de quien dijo aceptó irregularidades en la elección de la directiva de la ANF, en el último Congreso.

Además, recordó que Chávez fue expulsado como dirigente por su club, Oriente Petrolero, por no rendir cuentas de su gestión, aspecto que impide su reelección.

El viceministro de Deportes, Miguel Ángel Rimba, se reunió con Baldivieso en Cochabamba y pidió a los dirigentes cuestionados que reflexionen en beneficio del fútbol boliviano.

No descartó una probable intervención, "como lo hicieron en su momento Chile, Perú y Uruguay", aunque esa acción acarree sanciones internacionales, por las cuales pidió disculpas a los deportistas.

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