Morales acusa a gobierno de Colombia por desestabilizar la región y confrontar con Venezuela y Ecuador
Entre Ríos, AbiEl presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció el jueves al gobierno saliente de Colombia por generar un estado de desestabilización en Centro y Sudamérica y promover, con la instalación de bases militares de Estados Unidos en su territorio, un estado de confrontación con sus vecinos de Venezuela y Ecuador y, más al norte, con Nicaragua.
"¿Bases militares en Colombia para qué?, para provocar confrontación, guerra, con Ecuador, Venezuela y Nicaragua", afirmó el gobernante en un encendido discurso en la localidad central de Entre Ríos, donde inauguró una moderna planta de termoelectricidad.
"Imaginen esa política, es colonia, esos lacayos del imperialismo provocan a los países vecinos para que no surja ni sigan avanzado los procesos revolucionarios como en Venezuela Nicaragua, Ecuador, Venezuela (y también) en Bolivia", denunció el mandatario boliviano.
Las afirmaciones de Morales se registraron al tiempo que su homólogo venezolano, Hugo Chávez, resolvía romper relaciones diplomáticas con el gobierno del presidente saliente de Colombia, Alvaro Uribe.
Morales acusó al gobierno derechista de Uribe, "no al pueblo de Colombia", de desempeñar en Sudamérica el papel que funge Israel en Medio Oriente.
"En la comunidad internacional hay un problema muy serio. Estados Unidos tiene su colonia en Medio Oriente, que es Israel, que recibe el mayor apoyo económico y militar para que Israel pueda dominar a los países revolucionarios, antiimperialistas, como Irán. En Sudamérica, Colombia, no es el pueblo colombiano, (sí) su gobierno, su presidente, es fiel representantes del gobierno de EEUU", deploró.
El mandatario boliviano subrayó que, no obstante, "los pueblos de Latinoamérica jamás se van a rendir ante el imperialismo norteamericano ni ante sus lacayos, sirvientes del capitalismo" internacional.
Tras dos mandatos de cuatro años cada uno en el poder, Uribe entregará la Presidencia el 7 de agosto a su sucesor y delfín, presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, que declinó referirse a la nueva crisis de su país con Venezuela hasta ser investido.
En declaraciones públicas registradas por la cadena Telesur, Santos abrió, sin embargo, la puerta a un nuevo acercamiento bilateral.
En Caracas, Chávez instruyó activar la "alerta máxima" en la frontera común, que Bogotá dice es una zona permeable al paso de guerrilleros izquierdistas y cuyas autoridades descartaron la inmediata movilización de tropas al mismo tiempo que lamentaron la ruptura de relaciones, de acuerdo con un despacho de la agencia británica Reuter.
"Yo me veo obligado a romper relaciones con el Gobierno de Colombia por dignidad y estaremos alertas", dijo el mandatario venezolano durante un acto público transmitido por la televisión estatal.
Uribe "es un enfermo y está lleno de odio; yo alerto a la comunidad internacional que nosotros no aceptaremos ningún tipo de agresión ni de violaciones a nuestra soberanía (...) a una guerra con Colombia habría que ir llorando, pero habría que ir", advirtió.
Chávez habló en la puerta del palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, acompañado por el entrenador de la selección argentina de fútbol, Diego Maradona, que llegó a Venezuela para reunirse con el militar retirado, significó Reuter.
El mandatario venezolano se dijo esperanzado que el gobierno entrante de Colombia "contribuya a que se retome el camino de la relación, para que no ocurran cosas más graves".
Durante una sesión extraordinaria el jueves en la Organización de Estados Americanos, Colombia presentó pruebas de lo que, dijo, evidencia la presencia de líderes de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y del Ejército de Liberación Nacional en Venezuela.
Asimismo, solicitó que la OEA envíe una comisión internacional a Venezuela para que visite, en un período no mayor a 30 días, los campamentos de la guerrilla que estarían en el vecino país.

