¿Qué logrará Brasil en Irán?

María Esperanza Sánchez
BBC Mundo

La visita que el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, realiza a Irán este fin de semana, bien podría lograr un objetivo clave para Brasilia, el de confirmar al gigante sudamericano como un interlocutor global, pero mucho menos probable es que alcance lo que se propone en principio, acercar posiciones entre Irán y Occidente.

La gira que inició Lula el jueves pasado en Moscú, y que lo llevará también a Qatar, España y Portugal, ha sido concebida con el tema de Irán en mente, y de hecho el canciller brasileño, Celso Amorín, dijo en la capital rusa que ya hay elementos concretos para un posible acuerdo.

Pero los esfuerzos de Lula son vistos con escepticismo en Washington y en algunas capitales europeas. El propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló que Irán sólo está tratando de ganar tiempo, mientras que el canciller francés, Bernard Kouchner, dijo que Teherán está engañando a Lula.

Alfredo Valladao, analista del Instituto de Estudios Políticos de París, señaló a BBC Mundo que hay razones para ser escépticos. "Brasil no tiene mucha experienc¡a en este campo internacional y conoce poco la región del Oriente Medio, y es verdad que hay un peligro fuerte de que Lula se convierta en un tonto útil y ser llevado en la dirección que quiere Irán".

Pese a esto, señala que incluso los estadounidenses "están esperando a ver qué pasa con la mediación de Lula, porque, además de las sanciones no hay muchas alternativas, ya que por ahora nadie está pensando en una invasión a Irán".

Posible acuerdo


La iniciativa de mediación brasileña, anunciada a principios de este mes, busca retomar los principios pactados en octubre del año pasado, que consistían en que alguna potencia extranjera, inicialmente Francia y Rusia, se encargara de enriquecer el uranio que posteriormente Irán emplearía en sus reactores.

El canciller brasileño Celso Amorín señaló, al respecto, que aunque no hay certeza de qué va a suceder este fin de semana "tenemos los elementos para un acuerdo y agregó que su país y Turquía, que también forma parte de estos esfuerzos, están bucando fórmulas para hacer esto posible.
Amorín señaló, sin embargo, que cualquier fórmula que se adopte conllevaría la supervisión del programa nuclear iraní por parte de inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Washington duda que esta visita de Lula vaya a dar frutos. "Nunca hemos dudado de la disposición de Brasil, Turquía o otros países con buenas relaciones con Irán. Muchos han ido a Teherán con el mismo objetivo y han regresado con las manos vacías", dijo un portavoz del Departamento de Estado.
Detrás de los temores de Washington está, según Alfredo Valladao, el hecho de que "cada vez que se aproxima la adopción de sanciones, Irán intenta dividir a la comunidad internacional y Teherán sabe muy bien jugar esta carta".

Brasil, actor global


Los críticos señalan que Teherán está ganando tiempo al aceptar la mediación brasileña.
Brasil y Turquía, ambos con asientos rotativos en el Consejo de Seguridad de la ONU, se han opuesto a la adopción de sanciones, lo que ha generado descontento en Washington que esperaba la aprobación de una resolución al respecto el mes pasado.
El gobierno de Lula ha defendido el derecho de Irán de desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos. Esto se debe, en parte, a que Brasil tiene un programa nuclear bastante desarrollado.

"Lo que teme Brasil es que la presión a Irán, si se adoptan sanciones, conduzca a un endurecimiento de las reglas y que esto influya negativamente sobre el programa nuclear brasileño".
Aún más importante, la mediación brasileña forma parte de los esfuerzos del gigante sudamericano de aparecer como un actor emergente con peso internacional. "Desde el gobierno de Lula, Brasil tiene esta estrategia de ser un actor global, un intermediario entre el norte y el sur", señaló a BBC Mundo Alfredo Valladao.

Esto también se enmarca dentro de su interés de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Por el momento, esto parece ser lo único concreto que saldrá de esta visita.
¿Qué más puede esperarse? Según el analista Alfredo Valladao todo dependerá de cómo reaccione Irán.
Si lo que sale es una propuesta que no implique cambios sustanciales, "Washington seguirá presionando por sanciones y Brasil tendrá que decidir si apoya o rechaza esto".

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