Morales en el G-77 más China: sólo hay dos caminos salvar el capitalismo o salvar la vida y la Madre Tierra

Naciones Unidas, ABI
El presidente boliviano, Evo Morales, afirmó el viernes ante los embajadores del organismo multilateral G-77 más China que sólo hay dos caminos para encarar la crisis climática y el calentamiento global: salvar al capitalismo o salvar la vida y la Madre Tierra.

El presidente indígena compareció ante ese foro después de entregar a la Organización de la Naciones Unidas (ONU) las conclusiones de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que se realizó en su país del 20 al 22 de abril, convocado por su Gobierno después del fracaso de la Cumbre de Copenhague de diciembre de 2009.

"Seamos limpios y activos hoy por la humanidad y no tóxicos y reactivos mañana contra la naturaleza. Estimados embajadores, tenemos sólo dos caminos, salvar al capitalismo o salvar la vida y a la Madre Tierra", sentenció luego de una serie de explicaciones y de justificaciones de la urgente necesidad de asumir medidas para combatir los efectos del cambio climático.

Morales dijo que convocó a la Conferencia Mundial en su país porque no se escuchó ni atendió la voz de los pueblos del mundo.

Refirió que al encuentro que se realizó en la población de Tiquipaya, en el centro de Bolivia, asistieron 35.352 personas, de las cuales 9.254 fueron delegados extranjeros que representaron a movimientos y organizaciones sociales de 140 países y cinco continentes.

"El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia convocó a esa Conferencia porque los países llamados desarrollados no cumplieron con su obligación de establecer compromisos sustanciales de reducción de gases de efecto invernadero en la Umbre de Copenhague del año pasado", subrayó.

Dijo que es un convencido de que la única forma de garantizar un resultado positivo en la Cumbre de Cancún, México, sucedánea de Copenhague, es con la amplia participación de los pueblos de mundo y " con la más férrea unidad de los países del G77 más China".

Recordó que en el G77 más China están agrupados 130 países en desarrollo, que son los menos responsables del cambio climático y sin embargo son los más afectados por los graves impactos del calentamiento global.

"Representamos dos terceras partes de los países que integran las Naciones Unidas, que comprenden cerca del 80% de la población Mundial. En nuestras manos está salvar el futuro de la humanidad, del planeta tierra y hacer escuchar y respetar la voz de nuestros pueblos", urgió.
Consideró que esa es la fuerza del G77 más China: la diversidad en la unidad y aseguró que cuando los países se ponen de acuerdo no habrá fuerza que los pare ni los detenga. "Esa es la fuerza de la unidad de las sardinas frente a los tiburones", matizó.

Explicó que entre las principales conclusiones de la Conferencia de Cochabamba, que aseguró comparten muchos países del G77, es abrir un debate en Naciones Unidas con una propuesta de Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra, que establezca las obligaciones de todos los seres humanos con la naturaleza y que reconozca, en la forma de derechos, los limites que tiene que tener la actividad humana para preservar el planeta Tierra.

Entre esos derechos dijo que están el Derecho a la vida y a existir, el Derecho a la regeneración de su biocapacidad y continuación de sus ciclos y procesos vitales, libres de alteraciones humanas; el Derecho a estar libre de contaminación, polución y desechos tóxicos o radioactivos; el Derecho a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura, amenazando su integridad o funcionamiento vital y saludable.

"Esperamos que esa propuesta de Declaración de Derechos de la Madre Tierra se empiece a discutir y analizar en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas", puntualizó.

El presidente boliviano aseguró que se alcanzaron importantes consensos en la Conferencia Mundial que impulsó en Cochabamba y mencionó entre ellos el que estableció que no puede haber desarrollo ilimitado en un planeta finito.

Además que el modelo de desarrollo no debe ser necesariamente el de los llamados países desarrollados, porque es insostenible e inviable en un planeta finito y de recursos naturales limitados.

Dijo que se consensuó también que, para que los países en desarrollo satisfagan las necesidades de su población sin afectar el planeta tierra, es esencial que los países desarrollados bajen sus niveles de sobre consumo y derroche.

Además de plantear que para lograr un desarrollo en armonía con la naturaleza es necesario lograr al mismo tiempo la armonía entre los seres humanos, a través de una distribución equitativa de la riqueza.

"Para la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos, la causa de fondo de la crisis climática es el sistema capitalista. Lo que estamos viviendo no es sólo una crisis climática, energética, crisis alimentaria, crisis financiera, sino también una crisis sistémica del capitalismo que está llevando a la destrucción de la humanidad y la naturaleza", reflexionó.

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