Ucrania atacó objetivos militares, un centro de datos y una refinería rusa a 1.900 kilómetros de su frontera
Drones modelo An-196 RS impactaron una instalación petrolera en la región de Komi, en el noroeste del país vecino, horas antes de una reunión en Miami donde negociadores de Kiev y Washington buscan acercar posiciones para terminar con la guerra
Un día antes, el jueves, fuerzas ucranianas utilizaron drones FP-6 para atacar la refinería de la región rusa de Omsk, también a 2.500 kilómetros de la frontera.

Los ataques del viernes incluyeron instalaciones militares y el centro de datos de Yandex
Además de la refinería de Ujtá, la ofensiva de este viernes alcanzó tres instalaciones de la industria militar rusa, un sistema antiaéreo Pantsir S-1 en la región de Krasnodar y el segundo centro de datos del gigante tecnológico ruso Yandex en apenas dos días.
Kiev combinó así objetivos energéticos, militares y tecnológicos en una misma jornada de ataques.

Negociadores de Zelensky y Trump se reúnen en Miami
Mientras se desarrollaban los ataques, el equipo negociador ucraniano se sentaba a dialogar en Miami con los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump.
Las conversaciones, que se extenderán hasta el sábado, incluyen a representantes europeos y abordan garantías de seguridad para Kiev, un plan de prosperidad para la posguerra y otros aspectos del conflicto.
Por parte de Ucrania participan el jefe de gabinete presidencial, Kirilo Budanov, el responsable de inteligencia Rustem Umiérov, y los negociadores Sergi Kislitsia y David Arakhamia. La delegación estadounidense incluye a Jared Kushner y Steve Witkoff, junto a representantes del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y del Departamento del Tesoro.
También fueron convocados asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania, además de funcionarios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Unión Europea (UE).

Washington retoma la mediación tras meses de parálisis diplomática
Los esfuerzos diplomáticos de Washington habían quedado prácticamente paralizados después de que la atención de la Casa Blanca se desplazara hacia el conflicto con Irán, período durante el cual Kiev afirma que Rusia intensificó sus bombardeos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió el jueves la situación como un estancamiento peligroso.
“Los negociadores estadounidenses comenzaron a desarrollar nuevas ideas y propuestas con los rusos y los ucranianos durante su reciente visita a la región”, explicó una fuente familiarizada con el plan, citada por AFP. Trump, que hasta ahora no logró concretar un acuerdo para poner fin a las hostilidades, anticipó esta semana una llamada telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin.


