Los números no engañan
Las estadísticas revelan el margen de crecimiento del Madrid en intensidad defensiva, recuperaciones, posesión, esfuerzo y puntería.
Pero Mourinho puede aprovechar este parón para analizar lo que falla y lo que puede mejorar. Hay intangibles en el fútbol poco cuantificables. Y también estadísticas de las que sí se puede aprender y ahí tiene cosas para rascar el portugués. Porque hay varias métricas que revelan que el Madrid tiene un amplio margen de mejora.
Hace unos días ya se viralizaron bastante unas estadísticas proporcionadas por Sofascore que revelaban que el Madrid no está brillando en el esfuerzo puro y duro: es el equipo que corre menos kilómetros de promedio por encuentro (96,5) en Liga, casi diez menos que el Barcelona (104,5); y también es penúltimo en carreras de alta intensidad por partido (394, casi 100 menos que el Elche).
Hay otros argumentos para justificar que en defensa, puede hacer más. Es el equipo que menos falta hace (59, menos del doble que el Espanyol, con 120) y sin embargo es el equipo al que más le hacen de la Liga (97). En recuperaciones es 16º (302), con 38 menos que el Barcelona, y en intercepciones también está abajo, el 17º.
AITOR MARTINSe podría argumentar que todo esto se debe a que el Madrid, como equipo grande, domina más de lo que es dominado y por eso tiene menos oportunidades para ser agresivo sin balón. Pero los datos tampoco dan soporte a esa teoría: en promedio, acumula un 52,3% de posesión, poco más de la mitad, muy lejos del 68,7% del Barcelona y también superado por Villarreal (61,4%), Atlético (59,1%) y Betis (53,6%). Y esa posesión permite al Barça, además, protegerse mejor: sólo le han tirado 51 veces, 22 a puerta; al Madrid, 89 y 31 respectivamente.
Poca defensa, poca puntería
En defensa, el Madrid puede hacer mejor las cosas. Y en ataque, también. Sobre todo, en lo relativo a la puntería: lleva marcados 18 goles, 13 menos que el Barcelona (31). Y eso pese a que han tirado casi lo mismo: 150 veces los culés, 131 los blancos; y a puerta, la distancia es menor aún, 58 a 53. Los de Flick anotan cada 1,8 tiros entre palos; los de Mou necesitan casi tres.
No hay mejor forma de evidenciar esto que analizar las estadísticas de los máximos goleadores de cada equipo, Raphinha y Mbappé: el brasileño lleva nada menos que 12 goles en sólo 25 tiros totales y 16 a puerta; el francés, a la espera de ver cuándo volverá tras su lesión de rodilla, ha anotado siete tantos en 41 disparos totales y 22 a puerta.


