Los milagros de cada día

Sólo en una primera parte, de las doce que van, Courtois tuvo que trabajar más que frente al Leipzig. Hizo cuatro paradas, dos de ellas espectaculares. Su renovación es un trámite.

Sergio López
As
Courtois, salvando al Real Madrid. Da igual cuando leas esto. Volvió a suceder. Y más que una renovación, ya se está ganando una estatua en Chamartín. O una placa, cuanto menos. Porque están el día de todos los santos y el santo de todos los días. Quien frente al Leipzig firmase la segunda primera parte con más trabajo de toda la temporada: cuatro paradas. De heroica en heroica, sosteniendo a los suyos hasta el gol de Bernardo Silva. Cuando todo empezó a encauzarse. El Bernabéu asistió a milagros. Pero allí, ya es rutina.

De los cuatro tiros que recibió en la primera parte, dos fueron de especial mérito. El que más, una mano abajo y a la izquierda para desviar un misil de Romulo. Sucedió en el 27’ e invitó a ese gesto tan humano de frotarse los ojos. Girarse hacia el de al lado y preguntar si también acababa de verlo. No fue sólo sacarla, también mandarla a córner. No dejar el balón muerto y anular cualquier posibilidad de rechace. Tomen nota en las escuelas de este deporte.

Los milagros de cada díaCourtois celebra una parada frente al Leipzig.JESUS ALVAREZ ORIHUELA

Heroico

El Bernabéu suspiró, generándose esa atmósfera de runrún. De quien sabe que se acaba de salvar. También fue milagroso en un mano a mano ante Nkunku, haciéndose gigante bajo la melodía de los violines de Psicosis. Periodo en el que también frenó un potente disparo de Baku. Instantes después de la cuarta parada, gol en el otro área y viento a favor. Pero el feeling durante el intermedio era que sin Thibaut, se iría perdiendo. Que, una vez más, el hombre que no marca goles, estaba marcando la diferencia.

Los milagros de cada díaCourtois detiene el mano a mano ante Nkunku.JESUS ALVAREZ ORIHUELA

Medalla de plata

Fue la segunda primera parte con más trabajo de la temporada. Dicho así, parece un acertijo. Sólo en una primera parte, de las doce que van, tuvo que salvar más: ante el Rayo Vallecano (cinco tiros a puerta). Así, más sencillo. También recibió cuatro en Roma, pero lo habitual no son tantos. No, incluso, para un Real Madrid que está acostumbrando más a la consistencia de un castillo de naipes, que de una robusta fortaleza.

Mirando el resto de encuentros, lo normal estaba siendo recibir dos como máximo, aunque hay estadísticas que se han descontrolado en partidos puntuales. El Metropolitano fue la tarde con más faena: nueve tiros a puerta del Atlético de Madrid. Lo sorprendente es que al descanso, no llevaba ninguno. Fue un diluvio tras la roja a Huijsen. Después está el Inter, con ocho y el Rayo Vallecano, con siete. El día más tranquilo ha sido el Málaga: sólo un tiro a puerta recibido, que tuvo lugar en la segunda parte.

Radiografía

RivalTiros en la primera parteTiros al final
Espanyol33
Real Sociedad23
Málaga01
Betis15
Inter38
Rayo Vallecano57
Elche13
Atlético de Madrid09
Villarreal04
Roma47
Sevilla25
RB Leipzig46
Los milagros de cada díaCourtois detiene un balón frente al Inter.JAVIER GANDUL

Un 76% de paradas

En total, Courtois lleva 59 tiros a puerta recibidos esta temporada, para un promedio de cinco por encuentro. Mucho, muchísimo. Ha detenido 45, ostentando un notable 76% de paradas, teniendo en cuenta el aguacero bajo el que vive. Sólo ha podido dejar dos porterías a cero en toda la temporada: Málaga y Villarreal, ambas en el Bernabéu. Subirse al autobús es sinónimo de encajar. De ahí que el miércoles, en el Bernabéu, incidiese en la importancia de ser sólidos en defensa para tener opciones en el Clásico.

Courtois, hace lo que puede, que es más de lo que cualquier mortal. Y su renovación –acaba contrato este verano– es un mero trámite. Reconocido por él mismo. “Todavía no está cerrada. Pero en principio, debería resolverse rápidamente; no hay ningún problema. Simplemente tenemos que encontrar tiempo para que mi representante y mi padre puedan hablar de los últimos detalles”, dijo en una entrevista con DAZN. Para repetir lo que viene transmitiendo: “Quiero quedarme aquí mucho tiempo y hago todo lo posible para conseguirlo”. Hay Courtois para rato. Y por ende, seguirá habiendo milagros. O como se les llama en Chamartín: rutina.

Entradas populares