Las exportaciones de petróleo del Golfo se recuperan a pesar del bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz
La recuperación parcial del flujo energético ofrece alivio a las monarquías del Golfo, aunque el Brent se mantiene por encima de los 100 dólares y el tráfico comercial continúa limitado
InfobaeLas exportaciones de petróleo del Golfo a través del estrecho de Ormuz han vuelto a los niveles previos a la guerra, según una plataforma de seguimiento, a medida que más buques se muestran dispuestos a realizar el arriesgado tránsito bajo escolta estadounidense, a pesar de los esfuerzos de Irán por estrangular la vía marítima.
Irán sigue reclamando el control del estrecho y los barcos que navegan sin su autorización corren el riesgo de ser atacados; sin embargo, cada vez más buques logran salir, y las rutas alternativas diseñadas para evitar esta vía marítima operan a plena capacidad.
Según datos preliminares de la plataforma de seguimiento de materias primas Kpler, el flujo de crudo no iraní a través del estrecho de Ormuz —procedente de los países del Golfo e Irak— promedió 13,5 millones de barriles diarios entre el 22 y el 28 de septiembre, una cifra equivalente a los niveles anteriores a la guerra.
“Hay más actores dispuestos a intentar salir por el estrecho de Ormuz y lograrlo”, declaró el lunes a los inversores Patrick Pouyanné, director ejecutivo de TotalEnergies.
Arabia Saudita se está beneficiando de la reactivación de su oleoducto Este-Oeste, que conecta los principales yacimientos petrolíferos del reino en el este con su terminal de Yanbu, en el mar Rojo, lo que le permite evitar el estrecho de Ormuz.
El oleoducto, que había sido cerrado el 11 de septiembre tras recibir ataques lanzados desde Irak, reanudó sus operaciones el 22 de septiembre, según Amena Bakr, analista de Kpler.
Basándose en los datos de la plataforma del miércoles, al menos 10 petroleros salieron de Yanbu cargados de crudo durante el fin de semana.

El domingo se exportaron 9,5 millones de barriles desde la zona de la terminal, un volumen no registrado desde el inicio del conflicto. Los Emiratos Árabes Unidos también pueden evitar el paso por Ormuz gracias a su oleoducto que conecta los yacimientos de Abu Dabi con Fuyaira, una terminal situada justo a la salida del estrecho, en el golfo de Omán.
‘No es sostenible’
La reanudación del tráfico coincide con el reinicio de las negociaciones entre Washington y Teherán, centradas en restablecer la libertad de navegación en el estrecho.
Irán ha propuesto reabrirlo a cambio del descongelamiento de sus activos en el extranjero, el levantamiento de las sanciones a su sector petrolero y el fin del bloqueo naval estadounidense, entre otras condiciones.
Washington ha rechazado el plan, pero las conversaciones indirectas continúan.
La situación actual ofrece cierto respiro a las monarquías petroleras, pero no constituye una solución duradera, señaló Sanam Vakil, del centro de estudios británico Chatham House.
“Todos los Estados del Golfo reconocen que la situación actual es insostenible. Dependen de Estados Unidos para asegurar las rutas marítimas y mantener el flujo de exportaciones, pero también saben que la protección militar no sustituye a un entendimiento político con Teherán”, declaró a la AFP.
“La trayectoria regional sigue apuntando hacia una mayor escalada más que hacia un statu quo duradero, por lo que el actual aumento de las exportaciones no debe confundirse con una nueva normalidad”.

Como señal de la persistente inquietud del mercado, el precio del crudo Brent —referencia internacional— se mantiene por encima de los 100 dólares por barril.
El tráfico en el estrecho de Ormuz —sumando todo tipo de mercancías— sigue muy por debajo de los niveles anteriores a la guerra, y los buques continúan enfrentándose a riesgos durante su tránsito.
La agencia marítima británica UKMTO informó que, el martes, proyectiles de origen desconocido impactaron contra tres buques en dicha vía navegable.
La semana pasada, un ataque contra un buque de carga en la zona causó la muerte de un marinero indio, según autoridades de Omán e India.
Además, ha surgido otro punto conflictivo.
Los hutíes, respaldados por Irán, lanzaron una ofensiva relámpago mediante la cual se apoderaron de toda la costa yemení del mar Rojo, incluido el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta de navegación vital.
La violencia ha perturbado las exportaciones de Arabia Saudita —el mayor proveedor mundial de crudo—, así como el tráfico marítimo.


