2027: cambio de era
Entre retiradas, despedidas internacionales y contratos que expiran en 2027, la generación que dominó el fútbol durante más de una década empieza a dejar su sitio.
La dimensión de aquella generación se mide en los cerca de 500 títulos oficiales que acumulan y en el palmarés del Balón de Oro. Entre 2008 y 2023, el galardón masculino tuvo cuatro ganadores: Messi, Cristiano, Modric y Karim Benzema. Los quince premios entregados en ese periodo se repartieron entre ellos: ocho para el argentino, cinco para el portugués y uno para cada uno de los otros dos. El galardón no se concedió en 2020 y, durante diez años consecutivos, de 2008 a 2017, el ganador fue siempre argentino o el portugués. Como describió Guardiola, “Cristiano era un monstruo y el padre del monstruo era Messi”. Una rivalidad, según Jürgen Klopp durante el último Mundial, que acabó por vertebrar una época: “Son los mejores de los últimos 10-15 años, es extraordinario que hayamos podido vivir esta generación”.
En marzo de 2012, después de que Messi marcara cinco goles al Bayer Leverkusen, Pep Guardiola resumió su magnitud con una frase: “El trono le pertenece a él y solo él decidirá cuándo dejarlo”. Entonces quedaba mucho fútbol por delante. Modric aún no había ganado el Balón de Oro; tampoco Benzema. Durante más de una década, aquella generación convirtió lo extraordinario en costumbre. Ahora empieza a imponerse una pregunta que entonces parecía lejana: ¿cómo será el fútbol sin ellos?
En mayo de 2025, Carlo Ancelotti reconoció que Modric era uno de los últimos integrantes de una “generación dorada y fantástica”. En su última rueda de prensa como entrenador del Real Madrid, añadió: “Falta Carvajal, pero es un ciclo que se acaba”. Después enumeró las salidas de Kroos, Casemiro, Cristiano, Benzema, Sergio Ramos y Casillas. Ancelotti hablaba del Madrid, pero varios de aquellos nombres habían marcado el fútbol europeo durante más de una década. Aquel ciclo tendrá un capítulo extra: el que Carvajal escribirá ahora en el Getafe, tras cerrar su etapa en el club blanco.

El 6 de octubre, Messi cerró su etapa con la Albiceleste en el Monumental, ante Benín. Marcó un gol y dio dos asistencias en el triunfo por 3-0, en una noche de homenaje ante más de 85.000 espectadores. Su carrera en los clubes seguirá, al menos por ahora, en Inter Miami, con contrato hasta el final de la temporada 2028 de la MLS. Jorge Valdano lo desgranó a su manera en El País, en su artículo ‘Messi, el rey que abdica’: “Se lleva consigo una época y nos quedará la sensación de haber visto algo irrepetible”.
Durante casi dos décadas, Messi ha sido uno de los ejes de rotación del fútbol mundial, trascendiendo, incluso, rivalidades: “Has hecho historia que perdurará para siempre”, le escribió Cristiano en su Instagram tras cerrar su etapa en la selección. Si el adiós de Messi tuvo un escenario de homenaje, el de Neymar, lejos de la dimensión histórica del argentino y de Cristiano, llegó con la eliminación de Brasil en el Mundial de 2026. La derrota ante Noruega en octavos de final, en el mismo MetLife Stadium en el que había debutado con la selección en 2010, puso fin a su recorrido con la Canarinha. Su historia en el fútbol de clubes, sin embargo, sigue abierta: tiene contrato con el Santos hasta el 31 de diciembre de 2026.
Antes de las despedidas internacionales de Messi y Neymar, Sergio Busquets y Jordi Alba habían terminado sus trayectorias profesionales al cierre de la temporada 2025 con Inter Miami. Durante años habían compartido vestuario con Messi y Luis Suárez en el Barcelona; después se reencontraron en Florida para afrontar el último tramo de sus carreras. La imagen de aquel grupo reunido al otro lado del Atlántico tenía algo de epílogo: jugadores que habían dominado el fútbol europeo volvían a coincidir lejos de los escenarios donde construyeron su leyenda. En esa misma generación, Andrés Iniesta se retiró en 2024 y Pedro Rodríguez, campeón del mundo con Españaen 2010, anunció el final de su carrera el pasado 7 de octubre.
El pasado caso de Toni Kroos representa otra forma de despedirse: elegir el momento antes de que el final resulte inevitable. Se retiró en 2024, después de ganar la Liga y la Champions con el Real Madrid, pese a conservar un nivel que le permitía seguir compitiendo. En julio de 2025, en una entrevista con El País Semanal, explicó el sentido de aquella decisión: “Lo mejor es dejarlo en lo más alto. Te vas con una sensación magnífica porque eres tú quien ha tomado la decisión”. Y dejó claro que quería conservar el control hasta el final: “Ni mi entrenador, ni mi familia, ni mi cuerpo me iban a decir a mí cuándo retirarme”.
El calendario y las dudas
A sus 40 años, Manuel Neuer afronta el curso 2026-27 con contrato en el Bayern hasta junio de 2027, pero en verano dejó entrever que podría ser su última temporada: “No juego los partidos pensando: ‘Este es mi último partido’ (...). Pero parece bastante claro que me voy a retirar”, reconoció en Bild. Thomas Müller, su compañero durante tantos años en Múnich, representa otro escenario. Después de pasar 25 años en el Bayern, el alemán ha ampliado su contrato con Vancouver Whitecaps hasta la temporada Sprint de 2027, sin anunciar su retirada. El horizonte es el mismo, pero no su significado: Neuer ya contempla el final; Müller, por ahora, solo ha decidido dónde seguirá jugando.
Con Modric, el contrato marca una fecha, pero no necesariamente el final. A sus 41 años, el centrocampista tiene vínculo con el Milan hasta junio de 2027, aunque no se ha fijado un horizonte para su retirada. Tras el partido de Croacia ante España, el 6 de octubre, reconoció que todavía conserva la pasión, la ambición y la fuerza para seguir jugando.
“¿Cuánto tiempo va a ser? No te lo puedo decir. Pueden ser dos meses, tres meses, seis meses, un año, dos... No lo sé. No quiero dar una respuesta ahora y luego arrepentirme”, explicó. El inoxidable croata prefiere fiarse de su cuerpo. Roberto Martínez, seleccionador de Portugal, destacó lo que comparten Modrić y Cristiano: “La longevidad de ambos los convierte en verdaderos iconos del fútbol”.
En otros casos, ni siquiera hay un contrato que sirva de referencia. Benzema, de 38 años, terminó su etapa en Al Hilal tras rescindir su contrato de mutuo acuerdo y sigue sin equipo. Sergio Ramos, de 40, está libre desde que dejó Monterrey en diciembre de 2025. Ninguno ha anunciado su retirada. Luis Suárez, de 39 años, continúa en Inter Miami, con contrato hasta el final de la temporada 2026 de la MLS.
El Mundial de 2026 reunió a algunos de estos futbolistas en una última gran cita. España eliminó a Portugal en octavos de final y después venció a Argentina en la final. Para Messi, el adiós internacional llegó unos meses más tarde; para Cristiano, el futuro con Portugal sigue pendiente de un broche tan dorado como su carrera. Modric, salvo sorpresa, disputó su último Mundial. Neymar, en cambio, se despidió de Brasil tras la eliminación.
El torneo no puso punto final a todas esas carreras, pero sí dejó una imagen difícil de ignorar: quienes durante años parecían permanentes han empezado a ocupar otro lugar en el fútbol. La retirada es un acto; la ausencia, un proceso. El fútbol no será peor. Será distinto.


