Vasco da Gama define el estadio para recibir a Boca: las opciones y el antecedente clave
El equipo brasileño todavía no resolvió dónde jugará como local ante el Xeneize por la semifinal de vuelta de la Sudamericana y existen tres escenarios posibles para albergar el encuentro.
El principal interrogante pasa por São Januário, la cancha habitual del conjunto carioca. El estadio no alcanza el mínimo de 30.000 espectadores establecido por el reglamento de la Copa Sudamericana para las semifinales, aunque en Brasil apareció un antecedente que podría darle una posibilidad de continuar allí.
En 2025, Independiente del Valle recibió el visto bueno de la Conmebol para disputar una semifinal en el Banco Guayaquil, pese a que su capacidad estaba por debajo de la exigida. Ese caso es seguido de cerca en Vasco, que podría intentar plantear una situación similar.
Sin embargo, por ahora no existe una gestión formal. Admar Lopes, director deportivo de la institución, confirmó que todavía no hubo conversaciones con la Conmebol para solicitar una excepción: “En este momento estamos evaluando todas las posibilidades. Incluso São Januário, Maracaná y Engenhão. Nuestra prioridad es jugar en Río”.

El Maracaná aparece como otra opción, aunque tampoco está libre de complicaciones porque es administrado por el consorcio que integran Flamengo y Fluminense, dos clubes que además continúan en la Libertadores y podrían requerir el escenario durante el mismo período.
La relación reciente entre Vasco y el Maracaná tampoco ayuda. El club intentó utilizarlo para enfrentar a Vitória por la Copa de Brasil, pero recibió una negativa debido al estado del campo de juego y posteriormente recurrió a la Justicia, aunque sin éxito.
En ese contexto, el Nilton Santos tomó fuerza como alternativa. La cancha de Botafogo cumple con el requisito de capacidad y, ante las dificultades que presentan las otras dos opciones, aparece como una posibilidad concreta para albergar la revancha.
A la espera de una resolución, desde Brasil aseguran que en los próximos días quedará confirmada la sede. Por el momento, la única certeza que transmitió la dirigencia es que busca evitar una mudanza fuera de Río.



