Un viernes redondo antes de otro martes intenso, así es la vida de los que no podemos maratonear series
Vaya si Ángel Romero aprovechó la chance del Boca muleto: dos goles (uno, golazo), clave en el otro tanto, pudo sumar dos asistencias… Fue la gran figura de un equipo que pudo golear y le permitió descansar a los que irán al Morumbi por algo más que un pase a semis de Sudamericana.
Si hay alguien que aprovechó la oportunidad del Boca muleto en la noche del viernes, ese es Ángel Romero. El paraguayo, que había hecho un gol y ninguna asistencia en 493 minutos desde su debut (el del 2-3 ante Huracán en octavos del Apertura), se despachó con un doblete en sus 72 minutos ante el endeble Central Córdoba de Sebastián Domínguez, en los que además pudo sumar dos asistencias, de no ser por la falta de puntería del colombiano y la impericia del ecuatoriano. Ojalá no sea sol de invierno.
El segundo que más aprovechó la chance que le dio Arruabarrena (y sobre todo las lesiones en el mediocampo) es Williams Alarcón. Al chileno se lo vio suelto, iniciando bien y tomando decisiones correctas como 5 clásico, un puesto en el que se lo había visto poco en Boca.
A Valencia le sirvió más su gol que su partido en sí. Villa tuvo intervenciones importantes en el 1-0 y en el que pudo ser el 4-0 de Valencia, pero dejó pasar la chance de destacarse en un partido que invitaba a su juego por la banda. Y Palacios, que por momentos se insertó en el juego corto, quedó lejos del buen nivel que tuvo el equipo. Con los 6 extranjeros disponibles (Montero, Lozano, Villa, Romero y Valencia los otros 5) le costará ganarse un lugar en el banco en Liga y Copa Argentina.
Brey cumplió (aunque fue poco exigido, queda claro), teniendo en cuenta una eventual convocatoria de Montero cuando se jueguen los cuartos de Copa Argentina ante Racing. Gorosito, un extremo más en ataque (gran asistencia a Enner), le sigue costando en defensa. Figal y Pellegrino alternaron buenas y malas. Clave la inclusión de Blanco (un soldado) al equipo suplente. Y bienvenido a Primera, Rodrigo Bacidalupe.
Después de un martes positivo, un viernes redondo antes de otro martes intenso. Así es la vida de los que no tenemos tiempo libre para maratonear series.


