Un granjero encontró 710 restos explosivos de la Segunda Guerra Mundial en un campo de Płońsk, en Polonia
El aviso llegó minutos después de las ocho de la mañana y derivó en un operativo que culminó con el retiro de 271 cartuchos, 109 granadas y 174 proyectiles. Este episodio reaviva la preocupación por el material bélico que todavía permanece enterrado en distintas regiones del país
Infobae
710 restos explosivos de guerra fueron encontrados bajo tierra el 1 de septiembre de 2026 en una zona rural de Płońsk, en la región de Mazovia, durante trabajos agrícolas que dieron lugar a un operativo de la policía y de personal del Ejército polaco especializado en explosivos. Entre el material retirado había munición, granadas, espoletas y proyectiles que seguían siendo peligrosos pese al tiempo transcurrido desde la Segunda Guerra Mundial.
Los policías que acudieron al lugar hicieron una primera inspección y constataron que era necesaria la intervención de una unidad militar preparada para este tipo de procedimientos. Hasta la llegada de los especialistas, los agentes mantuvieron el área bajo custodia para evitar que otras personas se acercaran.

Según el parte oficial, la dimensión del hallazgo se conoció después del retiro y la verificación del material. Los expertos retiraron 271 cartuchos de arma de fuego, 109 granadas de mano, 56 espoletas, 174 proyectiles para lanzagranadas y otros 100 objetos peligrosos. En total, fueron 710 piezas.
El descubrimiento volvió a exponer un riesgo que sigue presente en Polonia
El episodio volvió a poner en primer plano un problema que persiste en distintas zonas de Polonia, donde todavía aparecen restos bélicos durante tareas rurales, movimientos de suelo y obras. Aunque permanecieron enterrados durante décadas, estos materiales conservan capacidad destructiva y pueden poner en riesgo la vida y la integridad física.

La dimensión de este fenómeno también se refleja en la actividad de los equipos especializados. Un informe de investigación publicado en 2024 señala que, solo en 2021, las patrullas de Polonia realizaron 7.117 intervenciones y neutralizaron más de 257.000 piezas de munición y artefactos sin explotar.
Las cifras, atribuidas al Comando General de las Fuerzas Armadas de Polonia, muestran que estos materiales seguían provocando miles de operativos varias décadas después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
El problema tiene raíces históricas profundas. Según el mismo informe, solo en 1945 fueron inspeccionados y desminados 272.000 kilómetros cuadrados del territorio polaco, donde se retiraron más de 10,7 millones de minas y 22,4 millones de piezas de munición y artefactos sin explotar.
Esas tareas se extendieron durante años y permitieron remover enormes cantidades de material peligroso, pero no alcanzaron para localizar todos los objetos que habían quedado enterrados o dispersos.
En abril ya habían aparecido proyectiles de artillería en la zona de Brody

El hallazgo de septiembre no fue un caso aislado. Según comunicó la Policía de Mazovia, el 20 de abril, un vecino de la comuna de Płońsk avisó a la policía después de encontrar objetos sospechosos mientras hacía excavaciones


