Taiwán denunció un control cada vez mayor de China sobre su espacio aéreo y marítimo en medio de una "purga sin precedentes"
El informe anual de amenaza militar advierte de que la inestabilidad interna del Ejército chino no ha frenado la presión sobre la isla
InfobaeEl Ministerio de Defensa de Taiwán advirtió este domingo de que China intensificó su control sobre el espacio aéreo y las aguas que rodean la isla, en un contexto que Taipéi describe como de “creciente imprevisibilidad” en la toma de decisiones de Beijing. Según el informe anual sobre la amenaza militar china, al que tuvo acceso Reuters, esta inestabilidad se debe a una purga “sin precedentes” entre los altos mandos del Ejército Popular de Liberación (EPL). El Ministerio de Defensa chino no respondió a la solicitud de comentarios de la agencia.
La purga a la que alude el informe taiwanés no es un episodio aislado, sino una campaña que se extiende desde 2023. Comenzó con la investigación por corrupción a la cúpula de la Fuerza de Cohetes y a dos ministros de Defensa consecutivos, Li Shangfu y Miao Hua, este último destituido de la Comisión Militar Central (CMC) a fines de 2024. La ofensiva se profundizó en abril de 2025 con la salida discreta de He Weidong, entonces tercero en la jerarquía militar, y se extendió en noviembre a la Armada, cuando tres almirantes de alto rango faltaron a la ceremonia de incorporación del portaaviones Fujian en Hainan.
El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), con sede en Londres, advirtió en febrero de que estas purgas han dejado “deficiencias graves” en la estructura de mando del EPL mientras las vacantes no se cubran, según su informe anual Military Balance. El centro de estudios precisó que el gasto militar chino sigue superando al del resto de Asia: la participación de Beijing en el gasto regional total alcanzó casi el 44% en 2025, frente a una media del 37% entre 2010 y 2020.
El informe del Ministerio de Defensa taiwanés también señala que China incorpora a su entrenamiento las lecciones de la guerra entre Rusia y Ucrania, en particular el uso de enjambres de drones baratos, así como las dificultades que Estados Unidos enfrentó durante su ofensiva de junio contra las instalaciones nucleares iraníes: el rápido consumo de munición, la saturación de los sistemas de defensa aérea y la fragilidad de la cooperación entre aliados.
La combinación de una cúpula militar debilitada y una presión operativa creciente configura un escenario que los propios analistas de Taipéi describen como contradictorio: mientras la capacidad de Beijing para ejecutar una operación de gran escala se ve comprometida a corto plazo, la isla enfrenta un nivel de coerción cotidiana que no muestra signos de repliegue.


