Los enviados de Donald Trump viajarán a Moscú y Kiev para reactivar las negociaciones de paz: Zelensky propuso un alto el fuego temporal
El presidente de Estados Unidos confirmó que Steve Witkoff y Jared Kushner llegarán este fin de semana a Rusia y Ucrania con el objetivo de retomar el diálogo entre las partes tras meses sin avances
Trump aseguró ante la prensa que sus emisarios llevan una hoja de ruta concreta para el conflicto. “Llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra. Porque yo puse fin a ocho guerras”, declaró el presidente, quien recordó que no ha recibido el Premio Nobel de la Paz pese a sus esfuerzos por resolver conflictos internacionales.
El viaje se negocia desde hace varias semanas, según fuentes estadounidenses citadas por The New York Times. El diario detalló que Washington busca que Ucrania y Rusia detengan temporalmente sus ataques mientras los emisarios permanezcan en la región, aunque no está claro si Witkoff y Kushner presentarán una propuesta de paz nueva o buscarán cerrar los asuntos pendientes de la anterior, entre ellos el control del Donbás, territorio ucraniano parcialmente ocupado por las fuerzas rusas.
Witkoff y Kushner, yerno de Trump, ya habían viajado a Moscú en ocasiones anteriores, pero hasta ahora no habían visitado Kiev pese a contar con invitaciones oficiales del Gobierno de Zelensky.
Zelensky anunció que propuso a Rusia un alto el fuego que se extienda durante toda la visita de los enviados estadounidenses a la región. La iniciativa implica que Ucrania y Rusia suspendan sus ataques aéreos mientras Witkoff y Kushner recorren Moscú y Kiev, con el objetivo de despejar el terreno para las conversaciones y evitar que un nuevo bombardeo interrumpa la negociación en marcha.
El mandatario ucraniano planteó la condición en términos explícitos: “No habrá ataques aéreos por nuestra parte, y Rusia debe, de manera recíproca, garantizar un alto el fuego, sin sus ataques aéreos, durante el tiempo necesario para llevar a cabo estas negociaciones”. Moscú no había confirmado oficialmente, al cierre de esta nota, la visita de los emisarios estadounidenses.
Desde su regreso a la Casa Blanca a comienzos de 2025, Trump impulsó varias rondas de negociación sin avances concretos hasta el momento. A finales de julio, Zelensky mantuvo una conversación telefónica con los emisarios del republicano para, según se informó, “reactivar la diplomacia”.
El contacto entre Washington y Moscú tuvo un antecedente reciente: la semana pasada, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, viajó a Moscú en una visita inusual que generó especulaciones. El Kremlin señaló que Ratcliffe se reunió con los servicios de inteligencia rusos, mientras que Trump calificó ese desplazamiento de “semirutina”.
El anuncio de la propuesta de alto el fuego llegó horas después de un ataque con un dron ruso contra la sede de los servicios de seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev. Zelensky precisó el blanco del ataque: “El dron apuntaba directamente a la oficina del jefe del servicio de seguridad”, Oleksander Poklad, y dijo haber exigido “una respuesta apropiada y tangible”.
Poklad no se encontraba en su oficina, ubicada en el centro de la capital, en el momento del ataque, según indicó a la AFP una fuente cercana al caso. Periodistas de la agencia observaron columnas de humo sobre el centro de la ciudad y constataron el cierre de varias carreteras cercanas al lugar.
La administración militar informó de 12 personas heridas, sin precisar si fueron alcanzadas dentro del edificio atacado. El propio SBU señaló que la sede tendrá que ser restaurada.
El organismo de seguridad había sido objeto esta semana de una reprimenda de Zelensky a raíz de un tiroteo en Kiev en el que se vieron implicados agentes del SBU y de la inteligencia militar (GUR), un episodio cuyas circunstancias no están del todo esclarecidas y que expuso la rivalidad entre ambos servicios.
El viaje de Witkoff y Kushner se produce un año después de que, en agosto de 2025, Trump recibiera a Putin en Alaska en un intento por poner fin a la guerra, una de las promesas de campaña del republicano. Aquel encuentro terminó sin acuerdo.
Durante este último año, Ucrania atacó refinerías y centrales energéticas rusas, pero afronta una escasez de munición para interceptar los misiles lanzados por Rusia, por lo que pidió ayuda a sus aliados, en particular a Washington. En paralelo, Trump intenta reintegrar a Rusia en la escena internacional: la semana pasada invitó al país a participar en las reuniones de ministros de Finanzas del G20 celebradas en Carolina del Norte, Estados Unidos.
En las últimas semanas, Moscú intensificó sus ataques con drones y misiles, tanto de día como de noche, contra Kiev y otras ciudades ucranianas, donde las alertas aéreas se volvieron constantes. El ejército ucraniano, a su vez, intensificó sus bombardeos dentro de Rusia. El martes, Zelensky advirtió a la aviación civil y a los aliados de Kiev de que los drones ucranianos volverían peligroso sobrevolar el espacio aéreo ruso, una declaración que Putin calificó de “terrorista”.
La guerra desencadenada por la invasión rusa a gran escala de Ucrania, en febrero de 2022, es el conflicto armado más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y causó, según las estimaciones, cientos de miles de muertos y heridos.


