La Unión Europea prepara un nuevo paquete de sanciones contra Rusia
La jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, dijo que se trabaja en hasta 1.600 medidas para limitar la producción de misiles y cerrar vías de evasión con componentes extranjeros
InfobaeLa Unión Europea prepara un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y ratificó que mantendrá su apoyo a Ucrania tras atribuir a Moscú una nueva escalada de ataques híbridos en territorio comunitario. El contexto estuvo marcado por el incidente registrado en agosto en el aeropuerto alemán de Leipzig, el refuerzo de las advertencias de la OTAN y la continuidad de la ofensiva rusa en el frente ucraniano.
“Está claro que tiene todas las características del terrorismo patrocinado por el Estado (...). Ya hemos convocado a los embajadores rusos, al igual que muchos Estados miembros, y debatiremos qué más podemos hacer”, indicó Kaja Kallas.
Kallas también confirmó que la UE convocó al principal representante diplomático ruso ante las instituciones comunitarias después del episodio de Leipzig, al considerar que ese hecho encajó en un patrón de acciones que los Veintisiete vincularon con una política de presión directa sobre suelo europeo. En ese marco, añadió que ganó respaldo entre los Estados miembros la iniciativa para prohibir la entrada de excombatientes rusos en territorio europeo y para endurecer las restricciones de visado a turistas rusos.
Von der Leyen afirmó que la presión sobre Moscú continuaría y que incluso aumentaría mientras siguieran los bombardeos rusos sobre población civil en Ucrania. También advirtió que infraestructuras de uso cotidiano dentro de la UE pasaron a ser consideradas “objetivos de primera línea”, por lo que la prioridad inmediata sería reforzar su protección frente a sabotajes, incursiones con drones y otras operaciones encubiertas.
En la reunión celebrada en Irlanda participaron también, como invitados, los ministros de Ucrania, Canadá, Islandia, Noruega, Reino Unido y Suiza. Durante ese encuentro, los países comunitarios expresaron apoyo a Alemania y a otros socios que sufrieron incursiones con drones o episodios híbridos en los últimos meses.
Mientras la UE avanza con nuevas medidas, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró en Bishkek, capital de Kirguistán, que a su parecer, sus fuerzas están ganando la guerra. El mandatario formuló esa afirmación tras la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái y sostuvo que las tropas rusas siguieron avanzando en el este de Ucrania.
Putin reconoció que los ataques ucranianos dentro de Rusia provocaron daños y admitió que los drones representaron un desafío para las defensas rusas. Pese a eso, aseguró que el frente favorecía a Moscú y afirmó que sus fuerzas capturaron 270 kilómetros cuadrados de territorio en la región de Donetsk durante agosto. También dijo que avanzaban hacia Sloviansk y Kramatorsk, dos ciudades clave para el control completo de esa región.
El jefe del Kremlin señaló además que sus tropas se preparan para lanzar ataques masivos contra la infraestructura energética ucraniana de cara al invierno boreal. Al mismo tiempo, rechazó versiones sobre una nueva movilización militar en Rusia y sostuvo que, aunque Kiev intensificó sus operaciones con drones y misiles sobre la retaguardia rusa, Moscú encontraría una respuesta si esas acciones afectaban de manera más profunda el espacio aéreo del país.
De igual manera, según detalló The Economist, Ucrania llega al próximo invierno con una red energética más reforzada, mayores reservas de gas y nuevas obras de protección en instalaciones clave.
Ese trabajo permitió que el país llegara a esta etapa con mejores condiciones que en años anteriores, con la mitad de las obras ya completadas, 14.000 millones de metros cúbicos de gas almacenados y nuevos sistemas de protección en transformadores y centrales, en especial en Kiev, donde se aceleraron tareas que habían quedado demoradas.
Aunque la amenaza rusa sigue creciendo, el fragmento muestra a Ucrania como un país que se prepara con anticipación, amplió su capacidad de resistencia y trata de llegar al invierno con más herramientas para sostener la electricidad, la calefacción y el funcionamiento de sus ciudades.


