La Oficina Presupuestaria del Congreso de Estados Unidos calcula que la guerra con Irán ya costó USD 38.000 millones
La evaluación del organismo legislativo sostiene que el consumo acelerado de misiles y equipos elevó el gasto y expone límites industriales, un diagnóstico que coincide con el inspector general del Pentágono en un reporte difundido el lunes
El cálculo fue remitido en una carta al representante demócrata por Pensilvania Brendan Boyle, principal referente de la oposición en el Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes. Según la CBO, esa cifra “refleja los costos de reemplazar municiones y equipos consumidos en combate, el aumento de horas de vuelo, otras operaciones y el incremento en los costos de combustible”.
El organismo proyectó que cada mes adicional de conflicto sumará entre 2.000 y 3.000 millones de dólares al costo total, con la advertencia de que “los costos mensuales podrían ser aún más altos si la violencia se agravara”. La disrupción del transporte de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz llevó a la CBO a estimar que un indicador clave de inflación que sigue la Reserva Federal será 0,5 puntos porcentuales más alto hacia comienzos de 2027 de lo que se había previsto en febrero.

El gasto más significativo del conflicto proviene del rápido agotamiento de las reservas de municiones estadounidenses, cuya reposición podría demandar cinco años o más, según la CBO. La agencia Reuters había informado en agosto que Estados Unidos utilizó “prácticamente todos” sus misiles de precisión de largo alcance durante la guerra.
Trump minimizó ese riesgo y sostuvo que Estados Unidos cuenta con “cantidades prácticamente ilimitadas” de municiones. El Departamento de Defensa, según indicó la CBO, no cooperó con los auditores del Congreso durante la elaboración del informe. Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Defensa respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Trump, que en marzo había afirmado que la guerra estaba “prácticamente” terminada, ahora sostiene que el conflicto podría extenderse más allá de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre. Algunos de sus asesores señalaron incluso la posibilidad de que se prolongue hasta el final de su presidencia, según informó The Wall Street Journal la semana pasada, citando a funcionarios no identificados.
En julio, los republicanos de la Cámara de Representantes impulsaron un plan presupuestario que destinaría 73.000 millones de dólares a las fuerzas armadas y a las agencias de inteligencia para cubrir los costos directos de la guerra con Irán. Esa iniciativa quedó estancada en el Senado, donde el líder de la mayoría, John Thune, dijo el martes que “probablemente sea una cuestión posterior a las elecciones”. Ese proyecto se suma a una propuesta separada para aumentar en 350.000 millones de dólares el gasto obligatorio del presupuesto regular del Pentágono, financiado en parte mediante la persecución del fraude en el sistema de salud. Ambos planes podrían combinarse después de los comicios de noviembre.


