Imputado un joven de 18 años por planear el secuestro de Mbappé
El individuo, de 18 años, fue detenido por robo en banda organizada. Según Le Parisien, planeaba agredir y secuestrar a celebridades, entre ellas Mbappé.
La organización criminal tenía planeado secuestrar y agredir a Kylian Mbappé. Clément L, el líder de la banda, fue puesto en prisión preventiva y quedó en aislamiento, mientras que su cómplice, tal y como describe el diario parisino, quedó en libertad condicional. El joven de 18 años ya había sido detenido en varias ocasiones y estaba en el punto de mira de la policía francesa.
El primer delito consumado se produjo el 25 de abril, cuando tres falsos repartidores se presentaron en el domicilio de un relojero, en la localidad de Neuilly-sur-Seine. Llamaron a la puerta y depositaron una caja vacía. La posible víctima, sin embargo, sospechó que se trataba de una trampa, alertó a las autoridades y los tres delincuentes huyeron sin dejar rastro.
La tienda del relojero fue asaltada el pasado 4 de mayo en París. Esta vez fueron dos hombres equipados con pistolas que consiguieron sustraer once relojes de lujo valorados en 150.000 euros. Un primer sospechoso, horas después, fue detenido tras chocar con un camión mientras circulaba con un vehículo de dos ruedas.
Tras varias semanas de pesquisas, los investigadores localizaron a los sospechosos gracias a las huellas dactilares que habían dejado en la caja vacía que depositaron en el domicilio del relojero. El líder de la banda, el que pretendía agredir a Kylian Mbappé, daba las órdenes desde el centro penitenciario de Villepinte, en el departamento de Seine-Saint-Denis, donde se encontraba detenido por delitos de violación y proxenetismo.
Los agentes, tras incautarle el teléfono móvil, descubrieron 26 direcciones de cantantes, futbolistas y celebridades que eran objetivos para futuros asaltos. Entre ellos se encontraba Kylian Mbappé, considerado por la organización criminal un “objetivo altamente rico”, con la intención de asaltarle y robarle cuando el jugador visitara la capital francesa.
Clément, el cerebro de la operación, fue detenido el mismo día que debía ser juzgado por un delito de presunto proxenetismo, tenía un historial que incluía delitos relacionados con estupefacientes y un delito de robo con violencia. El imputado reconoció durante los interrogatorios que sabía que su conducta era ilícita, pero que se trataba de un mero intermediario y no del instigador de todas las operaciones. Añadió que su sueño “era ser cocinero”. La Sala de Instrucción decidió mantenerlo aislado del mundo exterior hasta que se esclarezcan los hechos.


