F1 | GP de Italia / Una gesta en ‘modo fácil’
Antonelli remonta 18 puestos y gana en Monza para emular a Ascari y Farina. Russell y Verstappen completan el podio. Fuerte choque de Leclerc. Sainz fue 13º.
Sobre el papel, Monza asistió a una remontada para la historia del héroe local, y líder del Mundial, desde la cola del grupo hacia su victoria más icónica. La clasificación final transmite eso, y puede que una buena parte de la grada lo percibiera así. Otros dirán que el GP de Italia fue un domingo plano, sin estrategias, con muchos intercambios de posición y pocos adelantamientos, y con un Mercedes, el de Antonelli, capaz de ventilarse a casi todo el grupo en apenas seis vueltas propulsado por un motor con esteroides. Pareció un hombres contra niños aunque, en este caso, el niño es el hombre. La superioridad mecánica de las flechas de plata fue incontestable en el Templo de la Velocidad, Antonelli recuperó 18 puestos y ganó en casa para emular a Farina y Ascari; y Russell, segundo, desperdició la enésima ocasión para aparentar que lucha por el Mundial.
La alegría final de Mercedes contrasta con el funeral de Ferrari ya desde el principio. En la salida, Leclerc invitó a Hamilton a zambullirse en la grava en uno de esos duelos que los compañeros deben evitar. El inglés se despidió ahí de sus opciones de podio, cayó hasta la novena plaza. A Charles le esperaba lo peor: perdió el coche en la Parabólica, a muy alta velocidad, y se estampó con violencia contra la barrera de neumáticos. El ídolo de Monza, ganador en 2019 y 2024, se marchaba en el coche médico. Bandera roja.
La resalida empezó a aclarar la situación. Gasly, honroso poleman, perdió posiciones contra los coches grandes. Russell lideraba, pero no abría hueco ante la presión constante de Verstappen. Y Antonelli… ya era octavo en la sexta vuelta, adelantando en cualquier curva sin necesidad de echar cuentas por la extrema eficiencia y capacidad de recarga del motor Mercedes. El suyo. Alcanzó la tercera posición en la 13ª vuelta, le sobraban 50 para tratar de ganar en Monza.
Comenzó así una batalla a tres entre Russell, Verstappen y Antonelli. Max aguantó lo que pudo con el Red Bull, tiene mérito que saliera en la foto. Pero conforme apretaron los Mercedes, la distancia fue volviéndose insalvable cuando perdía el empuje extra del ‘modo adelantamiento’, más allá del segundo de distancia. La avería de Stroll en la vuelta 27, justo después de que abandonara Alonso, permitió una mínima variación estratégica. Durante el coche de seguridad virtual pararon Antonelli y Verstappen, el resto de los coches de delante se quedó fuera. No era necesario cambiar ruedas en toda la carrera porque ya se había hecho durante la bandera roja.
Pit stop de Kimi Antonelli (Mercedes W17) y Max Verstappen (Red Bull RB22). Monza, Italia. F1 2026.ANNA SZILAGYIKimi y Max iniciaron una remontada desde la distancia, y Russell tuvo media carrera para digerir lo que iba a suceder. El italiano bajó la visera, adelantó a quien se encontró y cazó a su compañero a cuatro vueltas del final. Su primer intento serio, en la primera variante, acabó en la grava. Iba tan sobrado que necesitó una vuelta para volver a pegarse a la estela del coche 63. Camino de Ascari, en una zona poco convencional, apretó el botón del boost y marchó hacia la gloria. Se bajó del coche emocionado, con la bandera en la mano y extendió las celebraciones en el podio frente a una marea ferrarista, pero italiana. El próximo campeón del mundo ya tiene un triunfo de videojuego. Verstappen, con idéntica estrategia, llegó a 15 segundos. Esa es la diferencia mecánica.
Detrás hubo alta tensión entre los pilotos de McLaren, con adelantamiento de Norris (4º) a Piastri (5º) en la última vuelta, y un sexto pobre de Hamilton que no emociona a los tifosi. Gasly volvió a la realidad con un séptimo, que hubiera sido el resultado del Alpine aun sin la pole. Colapinto, que se salió de pista, acabó noveno sin aspavientos. Sainz, con mínimas aspiraciones este fin de semana, fue 13º con el Williams. Es normal que añore los tiempos de Ferrari. Y este domingo, Ferrari le habrá echado de menos a él.


