Estudiantes y las claves del momento soñado que lo tiene entre los cuatro mejores de América
El Pincha venció 1-0 a Corinthians en Brasil y avanzó a semifinales de la Copa Libertadores. Las razones que le permiten atravesar este presente.
Dándose el lujo de no contar hace un mes con una de sus figuras como Tiago Palacios, la estructura no se resiente y los roles siguen claros. Sostener un nivel medianamente parejo conlleva un gran aporte del banco de suplentes, que al día de hoy no venía dando la talla y aportando relativamente poco.
Alexander Cacique Medina afronta con emoción este tránsito lleno de paradas y partidos con el atenuante de un plantel del que se fueron vendidos por millones Cristian Medina, Mikel Amondarain y Santiago Ascacibar. Las renovaciones llegaron algo tarde y se sumaron a la carrera.
Por haberse incorporado sobre la marcha sorprendió gratamente el nivel de Baltasar Rodríguez, que debutó en un clásico ganando por goleada y no salió más, por buen nivel pero porque no hay tanto más para reemplazarlo. Misma situación cabe para Tucu Correa, sobrado de jerarquía, que terminó pagando con lesión porque la idea no era que tuviera tantos minutos pero tuvo que hacerse cargo.
Más allá de las emociones del caso, probablemente a terceros sorprende el presente de Estudiantes pero no es así para los propios. La institución tiene objetivos claros y trabaja mancomundamente hace casi dos décadas para sostenerse hace varias temporadas tratando de filtrarse en este tipo de momentos deportivos.
A veces no lo logró pero supo sostener el proyecto, el plantel y la ambición para volver a intentarlo. Con cinco títulos frescos, ahora resta en poco más de un mes una final con Rosario Central, otra con Independiente Rivadavia, semis de Copa Libertadores y cuartos de Copa Argentina.
El calendario es asfixiante. Las lesiones y el cansancio empezaron a abundar y en ello habrá que trabajar en todos los detalles para maximizar cada integrante. El club busca y ataca en lo detalles, como marca la historia del Pincha y con armas más nobles, ya que, si hay algo que no sobra, es plata.
El momento es inigualable y augura un mes más a pura acción y definición. Todo esto sin hablar del torneo local, donde está algo relegado, pero a tiro de los que ingresan dentro de los ocho. A terceros puede sorprender, pero los propios saben que es fruto de 15 años de ir creciendo mes a mes, con una institución ordenada económica y financieramente y con objetivos claro. Casualmente, el que menos se nombra y más se valora puertas adentro: intentar ingresar al próximo Mundial de Clubes.


