El Gobierno de Bolivia inició las pruebas del pozo Montecristo-9 en Santa Cruz
La evaluación del yacimiento en Okinawa I apunta a aumentar la disponibilidad de gas en 13 % y la de líquidos en 40 %, dentro de un plan piloto a cargo de YPFB Chaco
El anuncio se realizó este martes en Okinawa I, localidad situada a 111 kilómetros al noreste de Santa Cruz de la Sierra. El presidente Rodrigo Paz participó del acto junto al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y al titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca.
El pozo, identificado como Montecristo-9 o Montecristo X9, se ubica en una estructura geológica de la formación Los Monos. Las tareas ingresaron en una etapa de evaluación de producción tras los trabajos de perforación y estimulación hidráulica ejecutados en el área.
“A través de este campo vamos a poder desarrollar una estructura que con una inversión de USD 1.600 millones a futuro (y) puede generar más de 90 campos”, explicó el presidente durante la presentación.
Además, según el mandatario, Bolivia cuenta con otras estructuras de características semejantes que podrían desarrollarse si los estudios y las pruebas confirman su potencial. También convocó a capitales externos a participar en nuevos proyectos del sector. “Si los países quieren invertir, que vengan, pero con reglas claras”, afirmó.

YPFB Chaco, empresa estatal boliviana, quedó a cargo de Montecristo X9, incluido entre los pozos programados para perforación en 2024. Durante esa gestión se realizaron las obras civiles previas, entre ellas la construcción del camino de acceso y de la planchada destinada a la perforación.
En 2025, el proyecto continuó en ejecución con una inversión programada de USD 13,05 millones. En octubre de ese año, la inversión superó los 70 millones de bolivianos y la perforación se programó hasta una profundidad de 3.860 metros.
La expectativa inicial de producción se ubicó entre tres y seis millones de pies cúbicos diarios de gas. El objetivo técnico consiste en desarrollar los volúmenes de hidrocarburos de la formación Los Monos e incrementar la producción del campo Montecristo.
Daroca indicó que el pozo se encuentra en un reservorio de baja permeabilidad, una condición que exige tratamientos específicos para medir su capacidad de extracción. “Un reservorio de baja permeabilidad que requiere de tecnología de estimulación hidráulica para poder evaluar su verdadero potencial”, explicó el presidente de YPFB.
Los trabajos de estimulación comenzaron el 14 de agosto y se realizaron por etapas. Daroca sostuvo que esas intervenciones aportaron resultados iniciales que permitieron avanzar con la evaluación del campo en la zona productora de Santa Cruz.

Paz afirmó que el país posee campos maduros que aún conservan gas, pero señaló que la falta de tecnología limitó la extracción en varios de ellos. El Ejecutivo planteó que las inversiones financiadas con créditos internacionales se orientarán a obras y proyectos productivos, con repago a partir de los ingresos que genere la producción hidrocarburífera.


