Accidente brutal de Leclerc: “No veía bien con un ojo...”
El monegasco destroza el Ferrari con un impacto en la Parabólica a más de 200 kilómetros por hora. Se baja por su propio pie sin consecuencias.
Charles desconectó la radio sin mediar palabra y se bajó del coche (que seguía encendido). Se sentó en la hierba unos instantes para recuperarse del viaje y digerir lo que había sucedido y más tarde se subió al coche médico, porque el impacto había superado los límites aconsejables y debía ser examinado. Salió a las 15:36, tres minutos antes de que se relanzara la carrera tras la bandera roja.
“El cuello estaba bien pero la visión al principio no del todo. El ojo derecho no me dejaba ver bien, pero ahora ya sí. Era lo que más me preocupaba. Después de salir del coche estaba dolorido, pero es normal en un accidente así”, explicó el piloto, que no descarta un fallo mecánico, porque no cree que su trazara para contener a Piastri fuera demasiado arriesgada: “No diría que ese fue el problema. Entre las dos primeras vueltas hay una diferencia en entrega de potencia en esa curva que analizaremos. Pero no quiero comentar mucho hasta que revisemos los datos y se confirme al cien por cien”.
La FIA primero decretó la salida del coche de seguridad pero pronto sacó la bandera roja porque la reparación en la zona del accidente requería demasiado tiempo. Para entonces, las aspiraciones de Ferrari en el GP de Italia, con sus pilotos tercero y cuarto en parrilla, ya habían saltado por los aires. Porque en la salida el monegasco y Hamilton se emparejaron y el inglés debió pisar la grava y caer hasta la novena plaza para evitar un contacto. Leclerc negó enemistades dentro del garaje: “No sé quién fuerza esa narrativa de que vamos el uno contra el otro. Aunque es verdad que fuimos demasiado lejos en la primera curva”


