Tensión en el Golfo Pérsico: Emiratos Árabes Unidos denunció que Irán lanzó dos misiles balísticos hacia su territorio
Las autoridades emiratíes activaron una alerta para la población y pidieron a los residentes buscar refugio de inmediato ante la amenaza aérea
Infobae
Emiratos Árabes Unidos afirmó este martes que Irán disparó dos misiles balísticos contra su territorio, en un episodio que activó alertas a la población, movilizó a los sistemas de defensa aérea del país y elevó otra vez la tensión en torno al estrecho de Ormuz.
El anuncio llegó después de que las autoridades emitieran una advertencia urgente a los residentes ante una posible amenaza de misiles y pidieran buscar refugio en edificios protegidos.
Tras confirmar el lanzamiento, la cartera de Defensa afirmó que se mantenía en estado de alerta y con capacidad plena para enfrentar cualquier amenaza contra la seguridad del país. También indicó que respondería con firmeza a cualquier intento de afectar la soberanía, la estabilidad y los intereses nacionales de Emiratos.
En las últimas semanas, Abu Dabi ya había denunciado ataques contra buques de la petrolera estatal ADNOC, una serie de incidentes que incrementó la presión sobre una vía estratégica para Emiratos y para el mercado energético internacional. Esos ataques anteriores no habían derivado, según la información oficial emiratí, en un impacto directo sobre el territorio nacional.
Por eso, la denuncia de este martes introdujo un elemento nuevo dentro de la crisis: la afirmación de que misiles lanzados desde Irán apuntaron hacia el país. A esa presión se sumó el trasfondo de amenazas atribuidas por Emiratos a milicias iraquíes alineadas con Teherán, que también habían sido señaladas como un factor de riesgo para la seguridad del país.
La tensión alrededor del régimen de Irán también coincidió con un momento de bloqueo diplomático con Estados Unidos. Este martes, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que no existían conversaciones en curso ni reuniones programadas con Teherán.

Esa declaración llegó un día después del vencimiento del plazo de 60 días contemplado en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Washington y la República Islámica para intentar avanzar hacia la paz. En ese contexto, la guerra iniciada el 28 de febrero tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán se acercó a los seis meses sin avances concretos en las distintas instancias de negociación abiertas durante este período.
Las posiciones entre las partes siguieron sin acercarse y el conflicto permaneció atascado, con episodios de represalia y una presión creciente sobre la navegación en el golfo.
La jornada incluyó además un contacto directo entre los gobiernos de Emiratos y Estados Unidos. El presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, recibió una llamada de Trump, según informó WAM, agencia estatal emiratí.
De acuerdo con esa comunicación oficial, ambos dirigentes repasaron aspectos de la cooperación bilateral y la situación en Oriente Medio, además de las iniciativas en marcha en relación con la crisis regional.
La conversación ocurrió poco después de otra señal política de Trump vinculada al estrecho de Ormuz. El mandatario publicó en su red social una imagen en la que denominó esa zona como “nuevo territorio estadounidense”. El mapa mostraba el área entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán e incluía un círculo sobre el estrecho y sectores de Irán, Emiratos y Omán. Días antes, el propio Trump ya había planteado la posibilidad de incorporar Ormuz como territorio de Estados Unidos tras una eventual derrota iraní.


