Polémica en Reino Unido: un gobierno local propone limitar el consumo de alcohol en pubs y bares
La consulta pública propone más asientos, servicio en mesa para bebidas y comida, reducción de áreas de barra para desincentivar la embriaguez excesiva en el Soho y el West End
InfobaeEn Londres, el consejo local de Westminster desató una polémica al proponer restricciones al consumo de bebidas de pie en pubs y bares, una práctica arraigada en la cultura británica. El borrador de política de licencias generó el rechazo de la industria de la hospitalidad y de destacados políticos del país.
La medida afectaría al Soho y el West End, zona que concentra más establecimientos con licencia para vender alcohol que cualquier otra autoridad local del Reino Unido y uno de los distritos de ocio nocturno más concurridos de Europa. El borrador incluye además una restricción adicional: prohibir la apertura de nuevos locales en esa área, lo que abarcaría pubs, bares, establecimientos de comida rápida y espacios con música, baile o entretenimiento similar.
El líder del consejo, Paul Swaddle, calificó de “confusas” las versiones publicadas —la prensa local llegó a titular “¿Solo sentados en los pubs?”— y aclaró que la iniciativa no busca prohibir que alguien tome una cerveza de pie, sino reducir el ruido y el comportamiento desordenado. “Esto tiene que ver con la seguridad, no con impedir que alguien esté de pie en la barra con una cerveza en la mano”, afirmó. El consejo señaló además que su obligación es garantizar que Westminster sea “un gran lugar para vivir” para quienes residen allí.
Las críticas llegaron desde los niveles más altos del gobierno. El primer ministro Andy Burnham visitó el mes pasado el pub The Hare, en Harlow, Essex, donde declaró: “Los pubs que tenemos están en el corazón de las calles comerciales. Seré un defensor de ellos. Alzaré la voz por ellos y actuaré”. Un portavoz de su oficina añadió que compartir una cerveza de pie no es una molestia, sino parte de la “vida británica”, y que Burnham alienta a los líderes locales a trabajar con el sector para que pueda prosperar.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, anunció que usaría nuevas facultades previstas para su oficina para revisar la política de Westminster. “No se puede gestionar un distrito de vida nocturna mundialmente famoso con una mentalidad de salón comunal”, escribió en X. “La hospitalidad y la vida nocturna de Londres sostienen empleos, cultura y crecimiento”. Una legislación secundaria que se espera aprobar a finales de este año le otorgaría poderes para intervenir directamente en las decisiones sobre licencias de los ayuntamientos.
Lesley Lewis, que dirige el pub French House en el Soho desde hace 37 años, advirtió que la propuesta solo derivaría a los clientes hacia otras zonas de la ciudad. “Dependemos de esa gente de pie para los alquileres y las tasas que nos asignan”, dijo. “La gente quiere divertirse en Soho, quiere tomar algo afuera, quiere bailar. No quiere sentarse y quedarse simplemente donde está; quiere conocer gente y charlar”.
Desde la Asociación de Industrias del Ocio Nocturno, su director ejecutivo Michael Kill advirtió que reducir ese espacio alteraría el carácter de los locales, reduciría su capacidad y elevaría los costos operativos de empresas que ya atraviesan presión financiera en un sector que aún no termina de recuperarse de la pandemia.


