Nueva escalada entre Moscú y Tokio por las islas Kuriles: Rusia convocó al embajador japonés por las críticas a Putin
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que las autoridades japonesas “han cruzado todas las líneas de la decencia” con sus declaraciones sobre el viaje presidencial
InfobaeEl Ministerio de Exteriores de Rusia convocó este lunes al embajador de Japón en Moscú, Akira Muto, en protesta por las críticas de Tokio a la visita del presidente ruso, Vladimir Putin a las islas Kuriles. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que las autoridades japonesas “han cruzado todas las líneas de la decencia” con sus declaraciones sobre el viaje presidencial.
Putin visitó el jueves 13 de agosto la isla de Iturup, conocida en Japón como Etorofu, la mayor de las cuatro islas Kuriles del sur reclamadas por Tokio. Fue la primera vez que el mandatario ruso pisó en persona el archipiélago. Según el Kremlin, se reunió con habitantes de la isla, que cuenta con unos 7.000 residentes, y llamó a no olvidar a los caídos en la ofensiva soviética de septiembre de 1945, la última gran batalla del Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial. El viaje formó parte de una gira más amplia por Siberia y el Lejano Oriente ruso.
La disputa por las islas Kuriles se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Ejército Rojo soviético ocupó el archipiélago en 1945, en los últimos compases del conflicto en el Pacífico. Rusia y Japón nunca firmaron un tratado de paz que pusiera fin formalmente a las hostilidades, precisamente por este contencioso territorial, que durante ocho décadas ha condicionado toda negociación bilateral de fondo entre Moscú y Tokio.
El intercambio de convocatorias de embajadores, un mecanismo diplomático reservado habitualmente a episodios de tensión grave, revela hasta qué punto el vínculo bilateral se encuentra debilitado. Mientras Japón mantiene su reclamo sobre las islas como condición para cualquier acercamiento futuro, Rusia ha reafirmado en los últimos años su soberanía sobre el archipiélago sin margen aparente para la negociación, en paralelo al reforzamiento de su presencia militar en la región del Lejano Oriente junto a China.
La visita de Putin a Iturup, la primera de un presidente ruso al archipiélago, difícilmente sea un hecho aislado. En un contexto de aislamiento internacional por la guerra en Ucrania y de creciente cooperación militar ruso-china en el Pacífico, el Kremlin parece decidido a utilizar el litigio territorial con Japón como una vía más para proyectar firmeza frente a Occidente, lo que aleja aún más la perspectiva de un tratado de paz pendiente desde 1945.


