Las normas de Mou
Mourinho llegó, observó hábitos que no le gustaban... y los cambió. Nutrición, tratamiento de lesiones, castigos por llegar tarde... Y por el mediodía, a comer juntos.
Unas que no tienen por qué aplicarse desde la mano dura, sino desde la firmeza y el convencimiento. Porque para Mou, hacer grupo también es algo capital. Véase esa imagen compartida por el club, donde se veía a toda la plantilla y al cuerpo técnico comiendo juntos en Valdebebas. Algo que no era habitual, hasta ahora. Una rutina que el portugués considera vital, team bulding. Lo hacía en el Benfica y ha traído con él ese nuevo hábito a Madrid. “Quiere fomentar el grupo, la unión, y está siendo bastante ilusionante”, sale de dentro. “El ambiente es muy, muy bueno”, desliza otra fuente. Unos mensajes que, tras ese final de curso lleno de tensión, se valora mucho internamente.
Nutrición
Más si cabe por la firmeza que acompaña esa mano izquierda. Empezando por la cocina. Por la comida, más concretamente. La figura del nutricionista ya no es consultiva, sino que marca los menús, tanto del desayuno como de la merienda, de manera cerrada y pautada. Todo diseñado en pos del rendimiento, alejándose del capricho. Mientras que antes había más libertad gastronómica, ahora eso se ha terminado. Y por el momento no ha supuesto cisma alguno en la plantilla. Al contrario.
¿Y si se llega tarde?
Tampoco se ha encajado con caras largas la nueva política de ‘multas’. La disciplina, o la falta de ella, no se castiga mirando al bolsillo, sino con gimnasio obligatorio y en solitario, lejos del entrenamiento grupal. La obligación es estar en Valdebebas una hora antes del toque de corneta. Quien no lo esté, castigo. Sin distinciones, sin jerarquías.
Mourinho, en su primer entrenamiento en Valdebebas tras volver al Real Madrid.Real MadridY por último, las lesiones. La recuperación, en Valdebebas. Aunque se trabaje con preparadores personales, mañana y tarde en la ciudad deportiva. Nada de tratamientos externos y todo (algo que también era así) en consonancia con el club y su equipo de preparadores. La recuperación no es algo individual, sino que ahora es más colectiva y está más supervisada que nunca. Nuevo hábitos para combatir los antiguos, que no le gustaron. La exigencia empieza mucho antes de que el balón empiece a rodar. Y con José Mourinho, más.


