La dirigencia de Independiente estaba cansada de Quinteros
El DT tensó la cuerda cuando volvió a apuntar contra la CD luego de un 0-4 sin atenuantes, pero era algo que se veía venir. Tampoco estaba bien con el plantel.
Y la realidad es que Independiente tiene un equipo aceptable. Acaso le falten jugadores para completar un plantel, pero pertenece a la medianía del fútbol argentino. Hoy, tiene mejor equipo que San Lorenzo, sin dudas, y probablemente, nombre por nombre, mejor que Racing también. Pero las relaciones estaban dañadas. Con la dirigencia por un lado y también con los jugadores. Es el capitán Marcone el que respondió, anoche, que la relación era "normal". Un eufemismo cuando no se quiere decir que no es buena.
Cuando repasamos las declaraciones de Quinteros, sobre todo la de los últimos tiempos, se notan lo desgastadas -a esta altura rotas- que estaban las relaciones. No es lógico en el fútbol que un entrenador detone tanto la gestión de un club. Porque mínimamente cuando un técnico se expresa públicamente eso acarrea alguna consecuencia. Y a los directivos de Independiente no les gustaba cómo declaraba Quinteros por ese desacuerdo en la llegada del marcador central.
La dura frase de Quinteros tras la eliminación: "No somos totalmente responsables de una continuidad de fracasos en el club"
Pero obviamente el problema con Quinteros nace desde el fútbol y luego decanta hacia otros lugares. Porque la verdad, ¿a qué jugador potenció Quinteros? Acaso a Marcone, que luego volvió a bajar su nivel. Por lo demás, no potenció a nadie. Hasta Lomónaco, que en algún momento había generado el consenso de ser considerado el mejor central del fútbol argentino, fue sacado por el DT en algún momento, perdió la titularidad.
Los problemas futbolísticos y de relación desembocaron en este final lógico. Que hoy lo tiene a Quinteros en el centro de la escena, pero en el medio de un momento en el cual la gente, cansada de los años de frustraciones, apunta contra la dirigencia.


