Israel abatió a un comandante de Hezbollah y el grupo terrorista amenazó con responder a los ataques
Ali Samir Al-Haj Hassan, jefe de la Fuerza Radwan, fue eliminado por las FDI en el marco de los bombardeos en Nabatieh y Ansar. La organización extremista exigió al gobierno libanés a dejar de negociar con Tel Aviv
Durante la operación, la familia del comandante estaba presente en el cuartel militar. El ejército israelí recalcó que los familiares no eran objetivo del ataque y que la acción se centró exclusivamente en Ali Samir Al-Haj Hassan, considerado un objetivo legítimo bajo el derecho internacional. Las FDI señalaron que el dirigente de Hezbollah utilizó a sus allegados como “escudos humanos” para ocultarse en la instalación militar.
Más temprano el ejército había informado sobre una serie de ataques aéreos en el sur del Líbano y afirmó que los bombardeos respondieron a una acción del grupo terrorista Hezbollah contra sus tropas en la zona de seguridad, en Nabatieh y Ansar.
En un comunicado, el ejército israelí señaló que las acciones fueron ejecutadas “en respuesta a una operación” de Hezbollah contra sus tropas en la zona de Al Tahhar, situada dentro del área donde operan fuerzas israelíes.
“Los ataques se llevaron a cabo tras una acción de la organización terrorista Hezbollah contra nuestras fuerzas en la zona de la cresta de Ali Taher, que se encuentra dentro de la zona de seguridad donde operan las tropas de las FDI”, afirmó el ejército.
Israel advirtió que continuará actuando para “eliminar las amenazas” y evitar que Hezbollah cause daño tanto a civiles como a militares israelíes. “Las FDI no permitirán que la organización terrorista Hezbollah cause daño a civiles israelíes ni a soldados de las FDI, y continuarán actuando para eliminar amenazas”, reiteró la institución.
En medio de la creciente tensión, el gruop terrorista exigió al Gobierno la suspensión inmediata de las conversaciones en curso con Israel para definir el estatus de seguridad fronteriza, y amenazaron con responder a los ataques de las FDI.
Aquel acuerdo, firmado por Israel y Líbano con mediación de Estados Unidos, estableció el cese de hostilidades y sentó bases para negociar una paz duradera. Entre los puntos destacados, se acordó la retirada gradual de Israel de zonas calificadas como “zonas piloto” en el sur del país árabe, áreas ocupadas por tropas israelíes durante la invasión.
Pese a la reducción de enfrentamientos desde la firma del acuerdo, Israel ha continuado con ataques selectivos en el sur del Líbano, argumentando amenazas persistentes. La escalada reciente representa el episodio más grave desde la entrada en vigor del alto el fuego.
“Estas acciones se llevaron a cabo en respuesta a una operación de Hezbollah contra las tropas israelíes en la zona de Al Tahhar, ubicada dentro de la zona de seguridad donde operan las fuerzas israelíes, que advirtieron que seguirán actuando para eliminar las amenazas”, detalló el ejército en uno de sus comunicados.


