Irán amenazó con mantener cerrado el estrecho de Ormuz hasta alcanzar un alto el fuego con EEUU que incluya Líbano y Gaza
El régimen de Teherán pidió además el fin del bloqueo a sus puertos y la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero
InfobaeEl secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, condicionó este martes la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de cuatro exigencias: el fin de la guerra con Estados Unidos, el levantamiento del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes, la liberación de los fondos del país congelados en el extranjero y un alto el fuego que se extienda a Líbano y la Franja de Gaza.
Rezai, exjefe de la Guardia Revolucionaria iraní, asumió el cargo el lunes en sustitución de Mohammad Baqer Zolgadr, tras ser designado por el líder supremo Mojtaba Khamenei como su representante en ese órgano. Khamenei ocupa el liderazgo supremo desde marzo, cuando la Asamblea de Expertos lo eligió tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, en los primeros bombardeos que abrieron la guerra actual.
El CENTCOM precisó que se trata del tercer buque inutilizado desde que Washington reinstauró el bloqueo naval a los puertos iraníes el 14 de julio, tras el colapso de una tregua previa, y que ha desviado 55 embarcaciones y abordado otras dos desde esa fecha.
En paralelo, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró este martes en un comunicado en redes sociales que del estrecho siguen saliendo en promedio casi nueve millones de barriles de petróleo diarios, cifra muy por debajo de los cerca de 20 millones que transitaban habitualmente por la vía antes del cierre. Wright atribuyó ese flujo a la coordinación entre las fuerzas estadounidenses y sus aliados regionales para escoltar buques comerciales.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra, iniciada el 28 de febrero con la muerte de Ali Khamenei en los primeros ataques, permanecen estancadas desde hace semanas. A ese estancamiento se suma el frente libanés, donde las conversaciones entre Israel y el Gobierno de Líbano —que no cuentan con la participación ni el respaldo de Hezbollah— tampoco registran avances ni fechas previstas para nuevas rondas, según fuentes citadas por medios internacionales.
Las condiciones planteadas por Rezai, el funcionario con mayor peso militar en el nuevo organigrama de seguridad iraní, sugieren que Teherán buscará atar cualquier solución sobre Ormuz a un paquete de negociación más amplio que el bilateral con Washington. Esa estrategia, que involucra los frentes libanés y palestino, complica el margen de maniobra de la Casa Blanca y añade una variable regional a un conflicto que ya lleva más de cinco meses sin resolución definitiva.


