Hallaron restos de ave en el motor de un Boeing 737 que perdió una pieza en pleno vuelo y provocó la rotura de una ventanilla
El incidente ocurrió poco después del despegue desde Grecia y obligó a la tripulación a realizar un aterrizaje de emergencia mientras la aeronave se dirigía a Alemania
InfobaeRestos de aves fueron hallados en el motor de un Boeing 737 de Ryanair en el que un pasajero fue parcialmente succionado por una ventanilla rota poco después del despegue desde Grecia, según informó el jueves la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB). El incidente, ocurrido el 10 de julio, obligó al avión a realizar un aterrizaje de emergencia.
El pasajero afectado, un hombre de 61 años sentado junto a la ventanilla de la fila 11, sufrió lesiones en el cuello y el hombro, además de quemaduras por fricción, antes de que otros viajeros lograran devolverlo al interior de la cabina.

La tripulación había reportado cuatro posibles impactos de aves en ese motor durante los 12 meses previos al accidente. “Se encontraron restos de aves en dos de los casos”, precisa el informe preliminar, aunque las revisiones de mantenimiento posteriores no detectaron daños en ninguno de ellos. El examen del propulsor tras el siniestro reveló álabes del ventilador fracturados y permitió recuperar tres fragmentos sueltos.
Se trata de un motor CFM, modelo desarrollado en conjunto por la francesa Safran y la estadounidense General Electric, que había sido inspeccionado en mayo sin que se registraran anomalías. Las auxiliares de vuelo declararon a los investigadores que sintieron una fuerte vibración, percibieron humo o niebla en la cabina y observaron cómo las máscaras de oxígeno caían del techo.
Ryanair declinó hacer comentarios este jueves. Un portavoz de CFM confirmó que la compañía colabora con la investigación, y Boeing remitió el caso a la NTSB, citando los requisitos de la agencia y las normas internacionales que rigen este tipo de investigaciones.
La NTSB evalúa si el episodio guarda similitud con la falla registrada en abril de 2018 a bordo de un vuelo de Southwest Airlines, en la que una pasajera murió tras ser parcialmente succionada por una ventana. El organismo señala en su reporte que tiene conocimiento de incidentes previos con modelos de motor similares que derivaron en daños a tomas de aire, cubiertas y estructuras del fuselaje. “La determinación de cualquier similitud o detalle relevante entre este accidente y los incidentes anteriores continúa bajo investigación”, indica el documento.


