Golpe mortal al City
Las marchas en pocos meses de Txiki Begiristain y Pep Guardiola, más la inminente de Rodri, desfiguran un equipo y un proyecto condenados al sufrimiento.
A pesar de que la propiedad es la misma, el dinero sobra y sigue el cerebro financiero y operativo, Ferran Soriano, en un año el City puede perder las tres patas que le hicieron un conjunto legendario. El primero, el menos mediático, Txiki Begiristain. El mejor director deportivo de la historia decidió dar un paso a un lado y así empezaron las grietas.
Fue hace más de un año y él mismo se encargó de ayudar a la transición asesorando en los primeros meses a su sustituto, Hugo Viana. Sin embargo, a la hora de la verdad se está viendo lo diferencia. Fichó a Haaland por 60 millones, a Rodri por 70 y construyó un equipo costoso aunque amortizado con varias ventas (Julián Alvarez, Sterling, Gabriel Jesus…). Grealish fue su único fichaje que superó los 100 millones; Hugo Viana está a punto de rebasar los 130 en dos este verano (Anderson y Bouaddi).
Guardiola es el segundo de los mitos que se le han caído al actual City. Además de su afilado olfato para llegar al éxito desde las decisiones técnicas, tenía un poder que nadie va a ser capaz de igualar. Pep era intocable, ganar o perdiera. Nadie más podrá serlo. Tampoco Maresca. La diferencia entre quien se sabe inmortal y el resto se traduce también en resultados.
Por último, el tercer bastión de la era gloriosa está a punto de dejar el club: Rodri. Pocos mediocentros ha habido con la influencia para hacer mejores a sus equipos. Con Rodri el City fue uno y, sin él, otro. Con el capitán de la Selección se tocó el cielo en el Etihad y, sin él, por ejemplo durante su lesión, se rozó la vulgaridad. Por eso cuesta tanto asumir que se marcha y que viene un futuro negro por delante. El City de estos años se desploma. El equipo que tuvo a Txiki, Pep y Rodri como base de un éxito que quizá nunca más se repita.


