Golpe letal a Infantino

El jefe de fútbol, Arsene Wenger, y el secretario general, Mattias Grafstrom, desaprueban sus planes y amplían la grieta interna en la FIFA.

Aritz Gabilondo
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Las aguas bajan revueltas en la FIFA desde que el plan de Infantino de vender comercialmente el 20% del Mundial y del resto de sus competiciones se viniera abajo ante la presión de varias confederaciones, especialmente la UEFA. Los últimos en mostrarse en contra del plan han sido dos pesos pesados de FIFA, quizá los que más, lo que evidencia las grietas internas: Arsene Wenger, jefe de desarrollo de fútbol, y Mattias Grafstrom, secretario general.

El que fuera entrenador del Arsenal quiso mostrar su postura públicamente mediante un comunicado enviado a los medios. “Los recientes acontecimientos en la FIFA merecen que yo les dé algunas aclaraciones. En la FIFA, soy el jefe de desarrollo. Junto con mi equipo, superviso el análisis de datos del juego, el centro de entrenamiento online de la FIFA, el desarrollo de la educación juvenil a través de 60 academias en 60 países donde más se necesitan, y las competiciones juveniles en todo el mundo. Además, soy asesor técnico de IFAB“, explica primero.

“No participé en este plan estratégico y me enteré del proyecto por primera vez a través de los medios de comunicación. La decisión de retirar el proyecto era absolutamente necesaria e incuestionable, porque creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro deporte con compromiso, transparencia e integridad”, concluye de manera tajante.

El secretario general, también

Además de esta postura de Wenger, los medios Sky y The Athletic desvelan un correo en el que Mattias Grafstrom, secretario general de la organización, también desconoce y desaprueba los planes de Infantino. “La última semana ha sido extraordinaria y desafiante para todos los miembros del personal de la FIFA en nuestras oficinas de todo el mundo. Por eso quería que fueran ustedes los primeros en tener noticias mías”, dice en el mail enviado a varios responsables federativos.

“Todos nos hemos visto inmersos en medio de una situación caótica, difícil de comprender y aceptar. Les aseguro que, como miembros de la administración, serán defendidos y protegidos del contexto político que estamos viviendo. No tienen por qué preocuparse. Los individuos, los momentos de inestabilidad y los episodios desafortunados van y vienen. La institución, su misión y su responsabilidad con el fútbol mundial perduran, y por eso debemos mantener siempre nuestra profesionalidad, perspectiva y serenidad”, zanja.

Estas dos nuevas opiniones, además provenientes de dos pesos pesados de la organización, se suman a las que en los últimos días han acabado con la dimisión de gente de la absoluta confianza de Infantino hasta ahora como Carlos Cordeiro, asesor financiero. Además, el jefe de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, se sumó a las críticas afirmando públicamente que su equipo de trabajo “fue engañado” en todo este proyecto. La situación es complicada para Infantino. Dos de sus máximos dirigentes también ponen en duda el futuro de la organización tal y como se conocía hasta ahora.

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