Genoa 0 - Nápoles 2 / De Bruyne y Vergara le regalan un debut ganador a Allegri
Tras una primera mitad muy complicada, el Nápoles encontró la solución en los cambios y, de la mano de Kevin De Bruyne y Vergara, resolvió el partido en los últimos diez minutos para conquistar en Génova los primeros tres puntos de la era Allegri al frente del conjunto azzurro.
La primera parte tuvo el sabor de un fútbol todavía condicionado por el parón veraniego. De hecho, el Nápoles comenzó con un error de Alex Meret en la salida de balón que, ya en el minuto 6, permitió a Vitinha plantarse delante de la portería, aunque su remate se marchó fuera por muy poco. Los rossoblù trataron de mantener la iniciativa, pero la siguiente ocasión clara no llegó hasta el minuto 21, con un disparo lejano de Baldanzi que fue desviado por Spinazzola. El Nápoles tuvo muchas dificultades para imponer su estilo de juego y no empezó a dar señales de vida hasta pasada la media hora, cuando el habitual McTominay encontró a Alisson con un buen balón al espacio, permitiendo a los suyos respirar ante la presión rival.
El último cuarto de hora del primer tiempo resultó más entretenido para ambos equipos, aunque los errores siguieron siendo protagonistas. En el minuto 35, Ostigard salvó la portería del Genoa al bloquear un disparo de Hojlund tras un centro de Alisson, pero poco después Spinazzola complicó la situación para los napolitanos al regalar un balón a Baldanzi dentro del área. Una vez más, el brasileño resultó providencial para evitar consecuencias mayores. El propio Spinazzola tuvo la oportunidad de redimirse justo antes del descanso, aunque Bijlow logró bloquear su tímido disparo en dos tiempos.
El planteamiento del Genoa para incomodar al Nápoles se mantuvo tras el descanso, y Ellertsson también tuvo la oportunidad de adelantar a los suyos al irrumpir en el área, aunque la defensa azzurra actuó como un muro para proteger la portería de Meret. Desde la banda, Allegri reclamaba una mayor agresividad en campo contrario, mientras que las entradas de Kevin De Bruyne y Vergara a partir del minuto 66 aportaron más dinamismo al juego visitante. Con el paso de los minutos, el Nápoles comenzó a mostrarse más propositivo y obligó al Genoa a multiplicarse en defensa. En este contexto llegó la gran ocasión del partido hasta entonces, en el minuto 72, cuando McTominay puso un preciso balón para Hojlund, que no alcanzó a rematar por cuestión de centímetros.
Sin embargo, los últimos diez minutos cambiaron por completo el guion del encuentro gracias, precisamente, a los futbolistas que habían entrado desde el banquillo. En el minuto 82, una combinación entre Vergara y De Bruyne dejó al belga frente a la portería rival, y le bastó un sutil toque de tacón para firmar el 0-1. Apenas hubo tiempo para celebrar porque, en el minuto 87, el Genoa perdió el control emocional del partido y se descompensó en busca del empate. El Nápoles aprovechó los espacios al contraataque y, de nuevo, De Bruyne fue decisivo con un pase perfecto al área. Lucca llegó a rozar el balón, pero fue Vergara quien lo empujó con determinación hacia la red y, con la colaboración de un leve desvío de un defensor rival, superó a Bijlow para establecer el definitivo 0-2.
De este modo, el camino de Massimiliano Allegri al frente del Nápoles comenzó con una victoria de prestigio, conseguida tras un encuentro exigente ante un rival que compitió de tú a tú durante gran parte del choque. Sin embargo, el talento de De Bruyne, el impacto de los cambios y la capacidad del conjunto napolitano para crecer con el paso de los minutos acabaron marcando la diferencia y permitieron a los azzurri arrancar la temporada con tres valiosos puntos.


