Estados Unidos retiró a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo tras 47 años de aislamiento y restricciones
La medida pone fin a una designación vigente desde 1979, tras completarse el período de revisión del Congreso, y elimina prohibiciones que limitaban el acceso de Damasco a ayuda, transacciones, tecnología y cooperación militar
Infobae
Estados Unidos retiró este lunes a Siria de su lista de países patrocinadores del terrorismo, poniendo fin a una designación vigente desde 1979 que durante décadas limitó el acceso de Damasco a asistencia, operaciones financieras, tecnología y cooperación militar estadounidense. La decisión, impulsada por el presidente Donald Trump, entró en vigor después de concluir el período de revisión del Congreso.
La designación había dificultado operaciones comerciales y financieras con empresas y entidades sirias, además de restringir determinadas formas de asistencia estadounidense y las exportaciones de defensa. Su eliminación reduce uno de los principales obstáculos legales para que compañías internacionales evalúen proyectos vinculados con la recuperación de la economía siria.

Washington, sin embargo, dejó claro que el levantamiento de estas restricciones no supone abandonar sus mecanismos contra el terrorismo. El Tesoro subrayó que mantiene su posición de combatir el terrorismo internacional y que continuará responsabilizando a actores considerados perjudiciales dentro de Siria.
La trayectoria de HTS resulta central para entender el alcance político de la decisión. El grupo fue conocido anteriormente como Frente Al Nusra y estuvo vinculado a Al Qaeda en Siria. En 2016 anunció su ruptura con esa organización y posteriormente intentó modificar su imagen y presentarse como una fuerza política capaz de participar en la administración del país.
El nuevo escenario se consolidó después de la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024, cuando una ofensiva encabezada por grupos rebeldes y yihadistas puso fin a décadas de dominio de la familia Assad. Ahmed al Sharaa, antiguo dirigente de HTS, asumió posteriormente el liderazgo de las nuevas autoridades sirias y comenzó un proceso para obtener reconocimiento y respaldo internacional.

El Gobierno sirio recibió la decisión estadounidense como un cambio histórico. El canciller Hasán al Shaibani sostuvo que “hemos cerrado una oscura página de la historia de Siria” y vinculó el levantamiento de la designación con el fin de una clasificación que, según Damasco, había quedado asociada a las políticas del antiguo régimen.
Con Siria fuera del registro, la lista estadounidense queda reducida a tres países: Cuba, Irán y Corea del Norte. La salida de Damasco representa así un cambio sustancial en la política de Washington hacia las nuevas autoridades sirias y abre un margen mayor para la actividad económica y la reconstrucción, aunque el alivio no elimina todas las sanciones ni las restricciones estadounidenses que todavía pueden afectar al país. También quedarán otras restricciones estadounidenses todavía vigentes.


