Estados Unidos impulsa un bloque tecnológico para aislar al régimen de China en la carrera por la inteligencia artificial
Washington busca que sus aliados adopten una posición clara frente a las iniciativas de Beijing, mientras aumenta la competencia por el control de tecnologías estratégicas
InfobaeEstados Unidos prepara una advertencia para decenas de países que cooperan con Washington en inteligencia artificial: deberán evitar comprometerse simultáneamente con iniciativas tecnológicas impulsadas por China si quieren mantener su lugar dentro del esquema estadounidense. La medida expone una nueva fase de la competencia entre las dos mayores potencias económicas por controlar tecnologías consideradas estratégicas para la seguridad nacional y el poder económico.
La advertencia está vinculada con Pax Silica, una iniciativa estadounidense creada para reforzar las cadenas de suministro necesarias para desarrollar sistemas avanzados de IA. El proyecto no se limita al software: también contempla semiconductores, minerales críticos, manufactura avanzada y otros componentes esenciales para sostener la expansión de esta tecnología.

Washington considera que el acceso a esos recursos puede determinar quién tendrá capacidad para desarrollar los sistemas de inteligencia artificial más avanzados. Por eso, la estrategia busca consolidar una red de países que compartan inversiones, producción y controles comerciales, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de proveedores considerados estratégicamente vulnerables.
En julio, el presidente chino Xi Jinping lanzó la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, con una propuesta que busca ampliar la colaboración internacional alrededor de tecnologías desarrolladas en China y de modelos cuyos parámetros pueden ser examinados y adaptados por terceros.
“Formar parte de todo es no formar parte de nada”, afirma el documento, según Reuters. La carta sostiene además que pertenecer a Pax Silica implica un compromiso y que esa participación no debería mantenerse junto con iniciativas que tengan objetivos incompatibles.
Un funcionario estadounidense explicó al citado medio que el propósito es dejar claro que los países no podrán mantener simultáneamente compromisos considerados contradictorios. “No se puede tener todo”, dijo el funcionario, quien habló bajo condición de anonimato debido a que las discusiones todavía son internas.
La disputa ocurre mientras las empresas chinas han reducido parte de la ventaja que tenían los desarrolladores estadounidenses. Los avances de modelos chinos de código abierto han aumentado la competencia con sistemas propietarios desarrollados por compañías como OpenAI y Anthropic.
A la rivalidad tecnológica se suma el control de materias primas. China mantiene una posición dominante en varios minerales indispensables para industrias avanzadas y ya utilizó esa ventaja durante sus enfrentamientos comerciales con Washington. Estados Unidos, por su parte, intenta ampliar la producción interna y asegurar proveedores alternativos entre países aliados.
La tensión también alcanza la circulación internacional de los propios modelos de IA. Beijing analiza restricciones para limitar el acceso desde el exterior a algunos de sus sistemas más avanzados, una señal de que la tecnología se considera cada vez más vinculada a intereses de seguridad nacional.
China rechazó la politización de la tecnología. Su embajada en Washington afirmó que este tipo de medidas “solo frenarán los avances mundiales de la IA y no beneficiarán los intereses de nadie”, según Reuters. El Departamento de Estado estadounidense declinó comentar documentos internos supuestamente filtrados.
De concretarse la advertencia, Washington trasladaría la competencia tecnológica con Beijing a sus relaciones con terceros países: ya no se trataría solamente de quién desarrolla mejores modelos de inteligencia artificial, sino también de qué gobiernos pueden participar en cada ecosistema tecnológico y bajo qué condiciones.


