Estados Unidos anunció operaciones terrestres para combatir a los cárteles de Latinoamérica con tácticas usadas contra ISIS
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que Washington trabaja con países como Ecuador y Colombia para ampliar la lucha contra las organizaciones narcotraficantes
Hegseth habló en un momento en el que la Casa Blanca combina seguridad, narcotráfico e influencia regional en un mismo frente. En su planteo, la presión militar sobre las organizaciones de narcotráfico convive con un mensaje político hacia China, Rusia e Irán, a los que acusó de actuar con “explotación y egoísmo” en América Latina.
Hegseth equiparó a los cárteles con ISIS y Al-Qaeda

Ante militares en Panamá, Hegseth formuló la definición más dura de su mensaje sobre narcotráfico: “Dondequiera que trafiquen drogas o amenacen al pueblo estadounidense o a nuestros socios, son un objetivo, al igual que ISIS o Al-Qaeda”.
El secretario agregó que esa campaña abarcará “desde el tráfico de cocaína hasta el fentanilo y las plazas de México”. Sobre su implementación, precisó que se trata de “una lucha en red” para la que están facultando al SOUTHCOM y al NORTHCOM a actuar “sin piedad”.
La operación incluirá trabajo con Ecuador, Colombia y otros socios
En otro tramo de su intervención, Hegseth trasladó esa lógica del mar a tierra. “Como se vio con los ataques a las embarcaciones de narcotraficantes, la actualización de las organizaciones de narcotráfico tiene el mismo efecto en tierra. Por eso estamos trabajando con Ecuador, con Colombia y con nuestros socios para combatir” a esas estructuras, señaló.
Ese pasaje amplía el alcance de la estrategia que describió: no la limitó a rutas marítimas ni a interdicciones puntuales, sino que la presentó como una acción sobre redes territoriales de tráfico. La referencia a Colombia apareció dos veces en su discurso y quedó asociada a una ampliación del esquema regional.

Hegseth sostuvo además que, “con la incorporación de Colombia a la red y luego los cambios en Venezuela”, la posición de Estados Unidos en la región se modificó. En esa línea, afirmó que Colombia “será un socio increíble”.
Venezuela apareció como ejemplo de la disputa con Rusia y Cuba
El funcionario usó a Venezuela para contrastar la presencia de Estados Unidos con la de sus rivales. “Las defensas aéreas rusas debían proteger Caracas y no funcionaron. Había guardias cubanos que debían proteger a Maduro y no pudieron”, dijo.
Después añadió que ahora se ve “la expulsión de cubanos y rusos de Venezuela”, junto con “un nuevo gobierno en Colombia” y “nuevos contratos portuarios a ambos lados del Canal de Panamá”. En el mismo bloque, mencionó que las capacidades militares estadounidenses en Fort Tiuna, en Caracas, hicieron posibles esos cambios, según su versión.
Hegseth resumió ese contraste con una fórmula política: “Es innegable que Estados Unidos es el socio preferido”. El señalamiento formó parte de una crítica directa a China, Rusia e Irán, países a los que presentó como influencias externas que no benefician a los socios latinoamericanos.
Panamá quedó en el centro por el canal, las tropas y un nuevo acuerdo
La parte más amplia del discurso se concentró en Panamá. Hegseth afirmó que Estados Unidos y el gobierno panameño firmaron un nuevo memorando de entendimiento y que, a partir de ese paso, la colaboración en Fort Sherman y en la Escuela de la Selva “se ha ampliado”.
También remarcó la dimensión militar de esa relación. “Tenemos más tropas aquí, en colaboración con Panamá, que en mucho tiempo”, sostuvo, antes de describir a Panamax como “un ejercicio estratégico para defender el Canal de Panamá”.
El secretario agregó que en ese despliegue participan empresas estadounidenses, el Comando Cibernético y otras entidades. Al justificar esa presencia, recordó que Trump considera al canal un enclave decisivo y afirmó: “Estados Unidos construyó ese canal y lo aseguró con el sudor y la sangre de muchos estadounidenses”.
En el cierre de ese argumento, Hegseth dijo que Washington busca “respetar su soberanía y encontrar maneras de colaborar mutuamente” con los países de la región. Acto seguido, dejó planteada la doble lógica que atravesó toda su intervención: “Estamos colaborando con Panamá, pero al mismo tiempo, nos aseguramos de que nuestros intereses también estén protegidos aquí, sin duda alguna”.


