Estados Unidos amplió su capacidad militar contra Irán y creó una fuerza multinacional de drones de ataque en Medio Oriente

 El grupo combinará capacidades aéreas, marítimas y submarinas y permitirá a Washington coordinar el uso de aeronaves no tripuladas con sus aliados

Infobae

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció este jueves la creación de la primera fuerza multinacional de drones de ataque de su historia, un paso con el que Washington busca integrar a sus socios regionales en el desarrollo y empleo de sistemas no tripulados en plena guerra con Irán. La nueva unidad, bautizada Task Force Falcon Strike, operará drones de ataque de un solo uso capaces de desplegarse desde el aire, la superficie marina y el entorno submarino, según un comunicado del organismo militar con sede en Tampa, Florida.


El anuncio llega nueve meses después de que el Centcom creara la Task Force Scorpion Strike, el primer escuadrón estadounidense dedicado exclusivamente a drones de ataque en Oriente Medio. Aquella unidad marcó varios hitos operativos: en diciembre realizó el primer lanzamiento de un dron aéreo de ataque desde un buque de guerra de la Marina estadounidense, y en julio empleó por primera vez en combate vehículos marítimos no tripulados contra instalaciones portuarias iraníes.

“La Task Force Falcon Strike ampliará el éxito de Scorpion Strike dada la tremenda innovación que está ocurriendo entre nuestros aliados y socios regionales”, declaró el almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, según el comunicado militar. Cooper añadió que Estados Unidos cuenta con “sólidas alianzas” en la región y que la integración de nuevas capacidades conjuntas fortalece su posición frente a Irán.

El personal de Falcon Strike estará liderado por el Mando de Operaciones Especiales de Estados Unidos para Centcom (SOCCENT), la misma estructura que impulsó Scorpion Strike, e incorporará representantes de países aliados a medida que se sumen formalmente. El Centcom no precisó qué naciones integrarán la nueva fuerza, aunque señaló que ha iniciado el proceso de consulta e invitación entre los 21 países que forman su área de responsabilidad en Oriente Medio y Asia central y meridional.

Scorpion Strike realizó el primer lanzamiento de un dron aéreo de ataque desde un buque de guerra de la Marina de Estados Unidos y luego usó vehículos marítimos no tripulados contra instalaciones portuarias iraníes. (REUTERS/Angelika Warmuth)
Scorpion Strike realizó el primer lanzamiento de un dron aéreo de ataque desde un buque de guerra de la Marina de Estados Unidos y luego usó vehículos marítimos no tripulados contra instalaciones portuarias iraníes. (REUTERS/Angelika Warmuth)

El despliegue se produce en un contexto de guerra abierta y sin resolución entre Estados Unidos e Irán, que se prolonga desde hace más de un año con sucesivos altos el fuego rotos y renegociados. Tras el bombardeo estadounidense de tres instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025 y la posterior “Guerra de los Doce Días”, el conflicto se reactivó en febrero de 2026 con nuevos ataques israelí-estadounidenses que, según medios iraníes, causaron la muerte del entonces líder supremo Alí Jameneí. Desde entonces, Washington ha mantenido un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y ha impuesto sucesivas rondas de sanciones económicas contra Teherán.

Los drones se han convertido en una pieza central de esa estrategia. El Departamento de Guerra estadounidense fijó en febrero el objetivo de sumar 300.000 unidades para 2027, con un coste unitario de entre USD 2.300 y USD 5.000, y el presidente Donald Trump firmó en 2025 una orden ejecutiva para acelerar la producción nacional de estos sistemas. La apuesta responde también a las limitaciones logísticas: Trump reconoció la semana pasada la escasez de ciertos tipos de munición convencional, aunque insistió en que Estados Unidos dispone de reservas suficientes para sostener la campaña contra Irán.

La proliferación de drones de bajo coste ha transformado además la naturaleza de los conflictos armados contemporáneos. Naciones Unidas advirtió en mayo que estos sistemas se han convertido en la principal causa de muertes civiles en la guerra de Sudán, un patrón que también se observa en la invasión rusa de Ucrania, donde ambos bandos han recurrido masivamente a enjambres de vehículos no tripulados baratos y de fácil reposición frente a los sistemas de defensa aérea tradicionales.

Con Falcon Strike, el Centcom formaliza una tendencia que ya se perfilaba en el terreno: la guerra con Irán ha dejado de ser un escenario exclusivamente bilateral para convertirse en un laboratorio de cooperación militar regional en torno a la tecnología no tripulada, cuyo alcance dependerá ahora de qué países acepten sumarse formalmente a la nueva estructura.

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