¡Endrick se queda!
El Madrid para en seco la cesión del brasileño, pretendida por Roma y Aston Villa. Mourinho cuenta con él. El jugador asume el reto que le plantea el técnico.
Endrick tendrá que pelear por minutos en igualdad de condiciones. Mourinho ha sido tajante en cuanto a la situación del brasileño, al que considera muy útil no sólo para jugar en la posición del 9 puro, sino también para generar peligro desde la banda derecha, un rol que Endrick conoce bien porque ahí jugó algunos partidos en el Palmeiras y, sobre todo, en el Olympique de la mano del técnico Fonseca. Los partidos jugados por Endrick esta pretemporada han sido fundamentales para que el portugués tome su decisión.
El club apoya la decisión de Mourinho de apostar por Endrick. Es muy sensible en cuanto a la situación del brasileño, por el que pagó 35 millones fijos más 25 posibles en variables hace dos años, y en el que, entre traspaso, comisiones, sueldo, bonus e impuestos pagados, ya ha invertido más de 80 millones de euros.
Con todo, el jugador no abandona por completo la idea de buscar minutos fuera del Madrid en un futuro si no consigue tenerlos aquí. La cesión al Olympique de la pasada temporada se demostró como algo muy positivo para él. Acabó marcando ocho goles y dio cinco asistencias en 21 partidos, que le valieron para poder estar en el Mundial con Brasil. El jugador quiere aprovechar esa inercia para ganarse un puesto en el Madrid, y confía mucho en sus opciones, pero no descarta en un futuro acordar esa cesión en el próximo mercado de invierno.
Hasta que Mourinho paró la salida de Endrick había dos equipos que habían avanzado las negociaciones con jugador y Real Madrid para una cesión, la Roma y el Aston Villa de Unai Emery. De ellos, el que parecía una mejor opción para el jugador era la Roma, pues disputa la Champions y además es un equipo en el que tenía muchas opciones de ser titular indiscutible. Ahora Endrick asume el reto que le plantea Mourinho y luchará por seguir su progresión en el Real Madrid, el gran sueño de su vida.


