El milagro del Lens que ya inquieta al PSG
El conjunto norteño ha ganado dos títulos en 2026 y es el único equipo que ha conseguido quitarle trofeos a Luis Enrique a nivel nacional en Francia.
El Lens, que lleva los colores de la bandera de España porque la última iglesia de la ocupación española, la de Saint-Léger, aguantó en esta ciudad, destronó este domingo al PSG y se impuso 1-0 en la final de la Supercopa de Francia. Lo que supone una anomalía no es casualidad. Es consecuencia de un largo trabajo que comenzó hace casi una década con la adquisición del club por parte de Joseph Oughourlian. El franco-armenio se encontró una entidad a la deriva y al borde de la quiebra. Su gestión, de momento, se ha saldado con dos clasificaciones a la Champions (la última este año), dos títulos (los dos este año, la Copa de Francia y la citada Supercopa) y unas finanzas excelentes que han asentado, por fin, la estabilidad en el norte de Francia.
Su final contra el PSG fue sensacional. A pesar de competir con diez jugadores por la expulsión de Ganiou durante una hora, los norteños aguantaron a base de pundonor, destreza y garra. Ni las bajas importantes (Sangaré, Saïd, Saint-Maximin y Thomasson, entre otros) que ha sufrido en verano, debido a la delicada situación económica que atraviesa el fútbol francés provocada por los ínfimos ingresos televisivos, han diezmado a la plantilla. Fichajes como Titraoui, un todoterreno en el centro del campo, o Nawrocki, Ivanovic o Cuisance, todos ellos titulares ante los parisinos, han mantenido intacta la competitividad de la gran revelación del fútbol francés la temporada pasada. La cantera, la cuna de Varane o Keita, es otra de sus reliquias, ya que Ganiou, central de 21 años, se doctoró en la final contra el PSG.
Conviene destacar el trabajo de la dirección deportiva, encabezada por Jean-Louis Leca, quien fue el guardameta titular del Lens durante muchas temporadas. Acompañado de Benjamin Parrot, ambos han formado un tándem imbatible en los despachos del Bollaert-Delelis. El éxito del club, posiblemente el más prolífico de su historia, radica en la concordancia entre los dos a la hora de acometer incorporaciones y confeccionar plantillas. En apenas un año, el club ha pasado de estar en tierra de nadie a codearse con los mejores equipos de Europa, una proeza al alcance de muy pocas entidades en el fútbol galo.
Tampoco pasó factura la salida de Pierre Sage, arquitecto del proyecto y actual entrenador del Crystal Palace. Aprovechando la estadística avanzada (la misma que utiliza el Brighton en Inglaterra para acortar los plazos para fichar a un jugador), el club apostó por Dino Toppmöller, técnico que, según los parámetros del Big Data, era el que más se asemejaba a su homólogo francés. En su primer partido oficial, el resultado no pudo ser más acertado. Se impuso al PSG y le brindó al Lens la primera Supercopa de Francia de su historia.
El Lens, además, es el único equipo a nivel nacional que sabe lo que es levantar títulos tras la llegada de Luis Enrique al PSG hace tres años. Hasta mayo, el asturiano lo había ganado todo, sin dejar opciones al resto. Los Sangre y Oro aprovecharon el tropiezo del campeón de Europa en los octavos de final de la Copa de Francia para levantar el primer título de su historia en la competición. Meses después, en un Bollaert-Delelis lleno hasta la bandera (ya ha registrado 87 llenos seguidos, más que ningún otro club en Francia), se alzaron con el Trophée des Champions gracias a un gol de Florian Thauvin, el emblema de este equipo y la gran estrella de un colectivo en el que no existen los egos ni las individualidades extremas.
En los últimos años, además, el club se ha quedado con la miel en los labios de proclamarse campeón de la Ligue 1. Durante la temporada 2021-2022, el conjunto norteño terminó segundo la competición, mismo resultado que en el curso pasado, cuando llegó a ir liderando la clasificación a falta de nueve jornadas para el final. El aplazamiento de su partido contra el PSG, una decisión unilateral por parte de la LFP, suscitó mucha polémica y afectó a la plantilla. Aun así, su clasificación a la Champions League fue un milagro, ya que no entraba en las quinielas ni para clasificarse a disputar competiciones europeas.
El Lens quiere seguir soñando despierto. La Supercopa de Francia es un paso más para asentarse entre los mejores equipos de Francia. Disputar la Champions supondrá un importante pellizco económico. Pero en Francia todos sueñan con que repita la hazaña que protagonizó el año pasado e intente lo imposible: arrebatarle la Ligue 1 al PSG de Luis Enrique. Si lo consigue, su ascenso a la gloria será imparable. Una ascensión que desde París miran con lupa, ya que nunca, con Qatar, habían tenido un aspirante a mirarle a la cara de manera prolongada. Una epopeya sin parangón en la historia reciente del fútbol francés.


