El hostil recibimiento a los Mellizos Barros Schelotto en el Monumental
En los primeros minutos del River-Vélez, los hinchas del Millonario se enfocaron de lleno en los entrenadores del Fortín y le dedicaron insultos sin censura por su pasado en Boca. "El que no salta, murió en Madrid", retumbó en Núñez, puntualmente para Guillermo.
"Tomala vos, damela a mí, el que no salta, murió en Madrid", fue uno de los primeros cánticos que bajó desde las tribunas. La referencia apuntó directamente a la final de la Libertadores que River le ganó a Boca en 2018, cuando Guillermo era el entrenador del Xeneize. Después del 2-2 de la ida en la Bombonera, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo se impuso por 3-1 en el Santiago Bernabéu con los goles de Lucas Pratto, Juan Fernando Quintero y Pity Martínez, mientras que Darío Benedetto había abierto el marcador para Boca.
Poco después, los hinchas fueron todavía más directos y le dedicaron a Guillermo otro cántico con insultos: "Guillermo c... roto". El Mellizo no respondió y se mantuvo concentrado en el partido, al igual que Gustavo, mientras desde las tribunas continuaban las chicanas relacionadas con su extensa historia en el rival de toda la vida.
Como jugador del Xeneize, Guillermo enfrentó 18 veces a River, con seis victorias, siete empates y cinco derrotas, además de convertir cinco goles. Entre sus actuaciones más recordadas aparece el 2-2 del Clausura 2003 en la Bombonera, cuando marcó dos tantos.
Sin embargo, su historia frente a River había comenzado incluso antes de llegar a Boca. Con la camiseta de Gimnasia, club en el que debutó profesionalmente, enfrentó al Millonario y fue protagonista de la final de la Copa Centenario de 1994: convirtió un gol y dio dos asistencias en el triunfo por 3-1 que le permitió al Lobo conquistar el título. Sumando sus etapas como futbolista en Gimnasia y Boca, disputó 30 encuentros ante River, con 11 triunfos, ocho empates, 11 derrotas y siete goles.
Cómo le fue a Guillermo contra River como entrenador
La rivalidad continuó desde el banco de suplentes. Antes de este nuevo encuentro, Guillermo había enfrentado 20 veces a River como entrenador, durante sus ciclos en Lanús, Boca y Vélez, con cinco victorias, siete empates y ocho derrotas.
La etapa más cargada de historia fue, naturalmente, durante su paso por Boca. Allí protagonizó varios Superclásicos frente al River de Marcelo Gallardo y consiguió triunfos resonantes, como el 4-2 en el Monumental de 2016 y el 2-1 de 2017, pero también sufrió dos derrotas que quedaron entre las más importantes de la historia reciente del clásico: el 2-0 por la Supercopa Argentina 2018 en Mendoza y, meses después, la definición de la Copa Libertadores en Madrid.

Por eso, su regreso al Monumental difícilmente podía pasar inadvertido. Más allá de que esta vez llegó como entrenador de Vélez, su pasado como figura y técnico de Boca volvió a colocarlo en el centro de la escena, en una cancha donde protagonizó durante más de tres décadas varios capítulos de una rivalidad que comenzó cuando todavía vestía la camiseta de Gimnasia.


