El Brasileirao sigue al alza

El campeonato, el más importante de Sudamérica, reúne cada vez más jugadores foráneos y muestra su potencial.

Juan Lopesino
As
La recién abierta ventana de fichajes en Brasil ya está agitando con fuerza el mercado futbolístico. La incorporación más reciente es la del centrocampista croata Filip Krovinović, de 30 años, anunciado por el Grêmio tras defender los colores del Hajduk Split. Su llegada simboliza un hito histórico para el país: la Serie A brasileña ha alcanzado un récord de 161 futbolistas extranjeros repartidos entre los 20 clubes de la máxima categoría. La cifra supera el récord anterior, establecido en la temporada 2025 con 157 jugadores foráneos. La tendencia es que este número siga aumentando, ya que el plazo para realizar incorporaciones finaliza el próximo 11 de septiembre.

Actualmente, el país que más jugadores aporta al fútbol brasileño es Argentina, con 47 futbolistas. Le siguen Uruguay (31), Colombia (26), Paraguay (12) y Ecuador (9). También llama la atención la presencia de jugadores procedentes de Europa y África, con un total de 24 futbolistas.

Entre los clubes con mayor número de extranjeros en sus plantillas, Botafogo y Grêmio encabezan la clasificación con 13 jugadores cada uno, seguidos por Athletico Paranaense y Fluminense, con 11, e Internacional y Vasco da Gama, con 10. El Grêmio, sin embargo, es el club con mayor diversidad de nacionalidades, con futbolistas de ocho países diferentes.

“Con el creciente flujo de futbolistas brasileños que se marchan al extranjero, Brasil también ha pasado a desempeñar un papel mucho más relevante como comprador. La necesidad de reemplazar esas salidas ha aumentado considerablemente durante la última década, haciendo que jugadores de Sudamérica, Centroamérica y también de mercados como Europa y África sean cada vez más demandados por los clubes brasileños. Es un movimiento natural de oferta y demanda que sigue una tendencia mundial. Al mismo tiempo, debemos tener cuidado para que este crecimiento no comprometa la formación y el desarrollo de los futbolistas brasileños. Cada país procura proteger su propio mercado en función de sus necesidades, y creo que este también debe ser un aspecto importante para el fútbol brasileño”, comenta Roger Machado, entrenador y profesor de la CBF Academy.

Brasil ha vuelto a convertirse en un escaparate atractivo. Los clubes brasileños han conseguido ofrecer buenos contratos y una proyección deportiva muy interesante. Para muchos jugadores jóvenes, permanecer o regresar significa competir al máximo nivel, estar más cerca de la selección nacional y, al mismo tiempo, disfrutar de estabilidad económica, algo que en el pasado parecía reservado exclusivamente al fútbol europeo”, añade Claudio Fiorito, presidente de P&P Sport Management Brasil, empresa especializada en la gestión de la carrera de futbolistas.

“En los últimos años, el fútbol brasileño ha dejado de ser únicamente un exportador de talento para convertirse también en un mercado estratégico dentro de la industria global del deporte. Hoy los clubes están mejor organizados, las competiciones son más sólidas y la exposición internacional es mucho mayor. Todo ello convierte a Brasil en un escaparate muy atractivo para jugadores de distintos países, que ven aquí competitividad, visibilidad y un importante potencial de revalorización”, afirma Alexandre Frota, CEO de FutPro Expo, un evento pionero centrado en los negocios del fútbol.

Marcos Casseb, socio de Roc Nation Sports Brazil, empresa que gestiona la carrera de cientos de deportistas, considera que existe una demanda real de mayor calidad competitiva, aunque también está impulsada por la normativa que facilita la llegada de jugadores extranjeros y por los factores económicos y de visibilidad del mercado brasileño.

“Es el resultado de una combinación entre competitividad y aprovechamiento de las oportunidades del mercado. La búsqueda de un campeonato más competitivo, de títulos continentales y de resultados inmediatos ha llevado a Brasil a mirar cada vez más hacia el exterior, y la rentabilidad obtenida con la revalorización de jugadores extranjeros suele ser, en la mayoría de los casos, superior a la de los futbolistas brasileños”, explica.

Para Casseb, hay otro aspecto importante: la visibilidad que Brasil ofrece a estos jugadores sudamericanos. Según él, a diferencia de las principales ligas europeas, Brasil no suele ser el destino final de la mayoría de ellos.

Brasil es, en la mayoría de los casos, un mercado intermedio, especialmente para quienes triunfan aquí. Otro factor importante es que, proporcionalmente, los clubes brasileños no pagan cifras tan elevadas por los futbolistas sudamericanos como las que se manejan en la Premier League, por ejemplo, lo que facilita su posterior venta. Además, los grandes clubes brasileños tienen menos competencia en el continente que los equipos ingleses, que deben disputar fichajes con entidades como el Real Madrid, el Barcelona, el Bayern de Múnich, el PSG y muchos otros.”

Con más de veinte años de experiencia en el mercado de fichajes, Casseb también considera que muchos futbolistas sudamericanos ven en Brasil una oportunidad para llegar a sus respectivas selecciones nacionales.

“Diría que, dentro del ecosistema sudamericano, no es exagerado afirmar que Brasil desempeña hoy un papel similar al que ejerce la Premier League respecto a la Europa periférica. Atrae talento, lo desarrolla, le da visibilidad y lo vende mejor. Un ejemplo de ello es que, en un determinado momento de las eliminatorias, el Brasileirão aportó más jugadores convocados por la selección uruguaya que la propia liga inglesa, lo que demuestra que jugar en Brasil aporta relevancia futbolística a nivel continental.”

Según Moisés Assayag, socio director de Channel Associados y especialista en finanzas del deporte, este escenario no es fruto de la casualidad.

“La evolución de los ingresos de los clubes brasileños en los últimos años, especialmente gracias a los derechos de televisión y a los patrocinios, ha creado un nuevo nivel de inversión. Hoy los equipos brasileños son capaces de negociar e incluso competir con clubes europeos por jugadores de primer nivel, algo impensable hace menos de una década”, explica Assayag.

El especialista también destaca la importancia de un mercado interno mucho más estructurado que el de muchos países vecinos, hasta el punto de que los ingresos por patrocinio y premios en Brasil superan ampliamente a los registrados en Argentina y en otros mercados sudamericanos.

En los últimos años, el fútbol brasileño ha comenzado a competir directamente con el europeo al conseguir el regreso de jugadores que desarrollaban su carrera en Europa, liderado, eso sí, por un grupo reducido de clubes con mayor capacidad financiera. En estos momentos, la negociación más destacada es el posible regreso de Lucas Paquetá al Flamengo, en una operación con el West Ham valorada en más de 42 millones de euros (unos 260 millones de reales), que, de concretarse, se convertiría en el traspaso más caro de la historia del fútbol brasileño.

Clubes con más extranjeros en sus plantillas:

Grêmio: 13 (8 nacionalidades)

Botafogo: 13 (7 nacionalidades)

Fluminense: 11 (5 nacionalidades)

Athletico Paranaense: 11 (2 nacionalidades)

Internacional: 10 (6 nacionalidades)

Vasco da Gama: 10 (6 nacionalidades)

Flamengo: 9 (7 nacionalidades)

São Paulo: 9 (6 nacionalidades)

Red Bull Bragantino: 9 (5 nacionalidades)

Palmeiras: 9 (4 nacionalidades)

Bahia: 9 (3 nacionalidades)

Atlético Mineiro: 8 (5 nacionalidades)

Santos: 8 (4 nacionalidades)

Corinthians: 7 (4 nacionalidades)

Cruzeiro: 7 (4 nacionalidades)

Remo: 6 (3 nacionalidades)

Vitória: 5 (4 nacionalidades)

Coritiba: 4 (3 nacionalidades)

Chapecoense: 2 (2 nacionalidades)

Mirassol: 1 (1 nacionalidad)

Países de origen de los jugadores extranjeros:

Argentina: 47

Uruguay: 31

Colombia: 26

Paraguay: 12

Ecuador: 9

Portugal: 5

Chile: 4

Venezuela, España e Italia: 3 cada uno

Perú, Bolivia y Angola: 2 cada uno

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