Ecuador y Chile desarticularon una banda criminal que extorsionaba, traficaba armas y buscaba establecerse fuera de Guayaquil

Uno de los cabecillas de la organización viajó a Chile para concretar alianzas con bandas locales y fue expulsado tras un trabajo coordinado entre las autoridades de ambos países

Infobae

La Policía de Ecuador y Chile desarticularon una banda criminal transnacional dedicada al tráfico de armas y la extorsión tras una operación que concluyó con la detención de 13 personas en Guayaquil y la expulsión de un integrante en Chile, que ya quedó bajo custodia de las autoridades ecuatorianas.


La organización, conocida como Los Lagartos, operaba desde Guayaquil, con presencia en barrios como Guasmo Sur, Proletarios Sin Tierra, Pablo Neruda, Molina de Frank, La Cristal y El Mosquito. Según la investigación policial, la banda inició un proceso de expansión hacia Chile, donde buscaba consolidar alianzas con grupos criminales locales para diversificar sus actividades y ampliar su control territorial.

El operativo comenzó en la madrugada del jueves, con el despliegue de 150 agentes y 16 fiscales, que ejecutaron 14 allanamientos simultáneos en distintos sectores de la ciudad costera, considerada uno de los principales focos de violencia del país.

Varios de los detenidos contaban con antecedentes por delitos como extorsión, robo, tráfico ilícito de sustancias y tenencia ilegal de armas.

La investigación determinó que la banda extendió sus delitos hasta Chile y estableció vínculos con grupos criminales locales. La coordinación entre las policías de ambos países y la justicia chilena permitió localizar y expulsar a dos miembros de la organización, uno de ellos buscado internacionalmente, quienes quedaron a disposición de las autoridades ecuatorianas.

El despliegue policial recibió el respaldo del ministro del Interior, John Reimberg, quien destacó la importancia del trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad de ambos países. Además, Reimberg confirmó que la operación Tracker se centró en desarticular el brazo armado de Los Lagartos, subordinado a Tiburones Mafia 18, y que la cooperación internacional resultó clave para capturar a uno de los principales sospechosos en territorio chileno.

John Reimberg, destacó la importancia del trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad de ambos países (Reuters)
John Reimberg, destacó la importancia del trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad de ambos países (Reuters)

“Los pondremos donde se lo merecen: tras las rejas para que paguen por todos sus crímenes. Seguimos trabajando”, mencionó en su cuenta personal de X, en relación con las bandas delictivas.

El Gobierno de Ecuador, mediante el Ministerio del Interior y la Policía Nacional, reiteró su decisión de enfrentar las organizaciones criminales y avanzar con operativos para recuperar la seguridad en el país.

Además, el año pasado, Ecuador superó las 9.000 muertes violentas, una cifra récord que evidenció el deterioro de la seguridad y la capacidad de infiltración de las mafias en el tejido social y económico local.

El gobierno fortaleció la colaboración internacional para combatir organizaciones criminales, con un enfoque especial en el trabajo conjunto con Estados Unidos, pese a las críticas de organismos de derechos humanos sobre ese tipo de alianzas.

En el caso de Chile, también experimentó un aumento en los delitos violentos vinculados a organizaciones extranjeras.

Las autoridades de ambos países reiteraron su compromiso con la colaboración policial y judicial y destacaron la integración en la iniciativa Escudo de las Américas, un programa lanzado en años anteriores para enfrentar el narcoterrorismo y el crimen organizado transnacional.

Entradas populares