Detectaron 16,8 millones de dólares en billeteras de hackers iraníes sancionados por Estados Unidos

El dinero pasó por direcciones vinculadas a cinco acusados del Instituto Mabna, el grupo iraní de ciberespionaje señalado por el robo de más de 31 terabytes de datos a universidades de Estados Unidos y del mundo

Infobae

Diez billeteras de criptomonedas controladas por Keyvan Fayyaz Ghareh Blagh, un pirata informático iraní que usó los alias Achilles, The Joker y bc.monster, concentraron el 92% de los 16,8 millones de dólares que la firma de análisis blockchain TRM Labs rastreó en la red cripto de un grupo de hackers sancionado esta semana por Estados Unidos. Fayaz recibió 15,5 millones de dólares entre enero de 2018 y agosto de este año a través de esas diez direcciones.


TRM Labs examinó en total 30 direcciones en Bitcoin, Ethereum y TRON que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) vinculó a integrantes del Instituto Mabna, una organización de piratería informática señalada por el régimen iraní y sancionada el lunes por el Tesoro dentro de la Operación Economic Outcast, su nueva ofensiva contra Teherán. Esas 30 direcciones recibieron en conjunto los 16,8 millones de dólares desde 2018.

Fayaz fue uno de los cinco integrantes del Instituto Mabna sancionados el lunes y figura, junto a otros 12 acusados, en la causa que el Departamento de Justicia amplió el 18 de agosto contra el grupo. El Tesoro lo vinculó, junto a otros tres sancionados —Saber Shahbazi Balujeh, Mohammad Reza Kadkhoda’i y Mojtaba Ghal’eh-Kuhi—, con una operación de piratería informática dirigida por el Ministerio de Inteligencia y Seguridad del régimen. El quinto, Behzad Mesri, había sido acusado por separado en 2017 de robar episodios inéditos de “Game of Thrones” a HBO.

Según los fiscales, el Instituto Mabna operó desde 2013 como una red de piratas a sueldo para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y universidades iraníes, y violó los sistemas de 144 universidades de EEUU, 178 extranjeras y 42 empresas privadas estadounidenses, de donde robó más de 31 terabytes de datos académicos y propiedad intelectual.

FOTO DE ARCHIVO: Chispas que representan la criptomoneda Bitcoin en esta ilustración tomada el 24 de noviembre de 2024
REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración

FOTO DE ARCHIVO: Chispas que representan la criptomoneda Bitcoin en esta ilustración tomada el 24 de noviembre de 2024 REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración

Fuera de esta causa judicial, el Instituto Mabna es conocido en la industria de la ciberseguridad bajo los alias Silent Librarian, Cobalt Dickens y TA407. Desde 2013, el grupo despliega campañas de phishing estacionales —concentradas entre septiembre y octubre, al inicio del año académico— que imitan las páginas de acceso a bibliotecas universitarias para robar credenciales de estudiantes y profesores. Según la firma de ciberseguridad Secureworks, la operación llegó a apuntar a 380 universidades en más de 30 países y siguió activa, con métodos casi sin cambios, incluso después de que el Departamento de Justicia acusara a nueve de sus integrantes en 2018.

El Instituto Mabna no es el único brazo de piratería informática vinculado al régimen. El Comando Cibernético de la Guardia Revolucionaria fue señalado por Washington en 2024 por una serie de ataques a sistemas de agua en Estados Unidos: los hackers entraron a los equipos que controlan de forma remota las plantas de tratamiento —fabricados por una empresa israelí y conectados a internet sin que sus operadores hubieran cambiado la contraseña de fábrica— y los usaron para dejar mensajes de propaganda contra Israel. El mismo grupo fue vinculado también a una intrusión de 2021 contra el hospital pediátrico Boston Children’s. Otro grupo asociado al régimen, identificado por el FBI como Pioneer Kitten, vendió accesos robados a bandas de ransomware que extorsionaron a escuelas, hospitales y gobiernos municipales de Estados Unidos entre 2017 y 2024.
Tres personas encapuchadas, vistas de espaldas, trabajan frente a pantallas de ordenador que muestran mapas del mundo y código. Una bandera de Irán cuelga en el fondo.
Tres individuos encapuchados operan intensamente frente a múltiples monitores que muestran mapas globales y código, con una bandera de Irán iluminando el fondo oscuro (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con esta medida cambia la forma en que Washington sanciona las criptomonedas iraníes. Hasta ahora, el Tesoro debía identificar y sancionar cada plataforma una por una. Ahora alcanza con que una institución, en cualquier parte del mundo, procese una transacción significativa con un exchange o una empresa cripto iraní para arriesgar su propio acceso al sistema financiero de Estados Unidos, aunque esa contraparte no haya sido sancionada. Es la lógica de las sanciones secundarias: alcanzan a los terceros que sigan haciendo negocios con Teherán, no solo al régimen sancionado.

El caso de CoinEx que menciona Redbord no forma parte de las sanciones del lunes: proviene de un informe que TRM Labs publicó en junio, cuando identificó a ese exchange con sede en Seychelles como principal canal externo de plataformas iraníes —entre ellas Nobitex, la mayor casa de cambio cripto del país— hacia el mercado global. CoinEx negó cualquier vínculo comercial con el régimen iraní.

Entre Fayaz y Mesri concentran prácticamente todo el dinero identificado. Mesri había sido señalado por primera vez en 2018, cuando se abrió la causa original contra el Instituto Mabna, y sus billeteras siguieron recibiendo fondos en los años posteriores. Los nueve acusados de esa causa original permanecen en Irán, fuera del alcance de la Justicia estadounidense.

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