Debut sin nueve
El campeón debuta en Elche poniendo a prueba la ausencia de un delantero centro. Flick reservará a varios mundialistas ante el estreno de Anselmi en casa en partido oficial.
Con los tres delanteros fuera del club, el Barça ha sido incapaz hasta el momento de contratar a un jugador de referencia en ataque. Su intento por reclutar a Julián Álvarez ha pinchado en hueso y el técnico alemán se encuentra ante su primer partido oficial en el que va a tener que explotar las virtudes de los atacantes blaugrana.
Durante la pretemporada el joven egipcio Hamza Abdelkarim (18 años) ha sido el máximo realizador del verano y a día de hoy es la única referencia de ariete puro en la plantilla.
Ante esta situación, Flick apela a que el resto de jugadores den un paso adelante. Quien parece decidido a darlo por lo visto en los partidos amistosos de verano es Raphinha. Ascendido a capitán, el brasileño ha exhibido un gran nivel y compromiso con la causa. Junto a él se espera la magia de Lamine Yamal y que los extremos recién llegados, Gordon y Adeyemi, formen un ataque más dinámico.
Junto a la ausencia del nueve, el entrenador alemán va a tener que solventar otro problema. La gran mayoría de jugadores teóricamente llamados a ser titulares en el equipo estuvieron en el Mundial hasta ganarlo y se encuentran con muy pocos entrenamientos en sus piernas. El técnico va a tener que tirar de los que más tiempo llevan en el equipo con contadas excepciones.
Así, en defensa apunta Christensen junto a Gerard Martín, y en el centro del campo casi es segura la presencia de Bernal, Fermín y el canterano Espart.
El Elche se estrena en su estadio con nuevo entrenador después de que la primera jornada, que los blaugrana no jugaron, empataran en A Coruña ante el Depor con gol de Aguado.
Dejó buenas sensaciones el equipo de Anselmi, que demostró una línea de continuidad respecto a Eder Sarabia, el técnico del ascenso y la permanencia el curso pasado.
El Elche dejó claro en Riazor que es un equipo valiente que no tiene problema en presionar al rival en su propio campo, aunque sigue sufriendo a la hora de perforar la portería rival. En la eficacia estará la clave del partido.



