Bellingham, kilómetro cero
Mourinho tiene claro que el éxito pasa por potenciar a Jude. A la vuelta de Riazor comenzará a trabajar con él. Jugará más cerca del área, para recuperar su versión más afilada.
Una de las grandes tareas de Mou, porque será llave maestra hacia el éxito. Encontrar esa versión extremamente afilada que destapó Ancelotti en los albores de la etapa blanca del inglés. Esa que se ha exhibido ante el planeta en el Mundial. Como mediapunta, como ‘diez’ liberado, ha liderado a Inglaterra hasta el tercer puesto. En ocho partidos, siete goles y una asistencia. En Norteamérica ha sido cuchillo, pero también jerarca, espíritu. Y esa esa la versión que Mou busca encontrar, la que Bellingham espera mostrar. El 4-2-3-1 del portugués le va como anillo al dedo. Ahora toca ajustarlo.

El portugués entiende que las condiciones de Jude le convierten en un futbolista especial. Que puede se crucial en la faceta defensiva, pero sin alejarle demasiado del área. Ahí es donde considera que destapa todo su potencial. Es consciente de que puede asumir varias tareas, como también los Bernardo Silva, Güler o Brahim, pero en el caso de Bellingham sin tanta permuta posicional. La idea es que sea su ‘10′. Sacar brillo a su llegada. Con esos 23 goles y 13 asistencias de la 2023-24. Esos que le hizo acariciar el Balón de Oro en su primer año de blanco.
Los dos cursos siguientes se ha visto a un Jude menos brillante, más terrenal, intermitente. Con momentos de tronío, pero otros de interrogantes. Sin llegar a encontrar una posición concreta. Por momentos interior, en otros pisando banda izquierda. Con el contratiempo físico que supuso el hombro. Lo solucionó con la operación del pasado verano, pero ello condicionó el arranque y no llegó a encontrar la tecla. Como sí lo ha hecho en el Mundial. Y ahora tanto él como Mou buscarán que vuelva a hacerlo en el Madrid.
realmadrid.com¿Y Güler?
Esa es la cuestión. Porque Arda está siendo la pieza más destacada del verano. Especialmente en ese amistoso de Budapest donde no marcó, pero brilló. Como lo lleva haciendo toda la pretemporada... como mediapunta. En esa posición que, sobre el papel, es la de Bellingham. Como ‘diez’, escoltado por los extremos y por detrás de un punta (Endrick y Espí, a la espera de Mbappé). Con todos en la ecuación, no hay sitio para todos. Por eso el foco irá al talento de Altindag. Mou es amigo de abrazar al rendimiento y no a las jerarquías. Puede ser una de sus primeras patatas calientes. Aunque esa será la conversación de la próxima semana. Esta es la de Bellingham y su kilómetro cero.


